La Casa Blanca confirmó que mantendrá su política de ejecutar ataques selectivos contra grupos criminales que operan en América Latina, y los tratará con el mismo enfoque antiterrorista que aplica contra organizaciones yihadistas. La declaración fue emitida por la portavoz Olivia Wales y publicada por el diario The Washington Post, en el marco de la confirmación de la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, identificado por las autoridades estadounidenses como líder del Tren de Aragua.
La información fue replicada por la cadena RT, que retomó las declaraciones de funcionarios del gobierno estadounidense y los pronunciamientos oficiales sobre el alcance de las operaciones que la administración del presidente Donald Trump mantiene activas en el hemisferio.
Qué declaró la Casa Blanca
En su pronunciamiento al Washington Post, la portavoz Olivia Wales sostuvo que el gobierno estadounidense no hace distinción operativa entre los grupos que cometen actos violentos por motivaciones políticas y aquellos que actúan por motivaciones económicas vinculadas al narcotráfico o al crimen organizado.
“Estados Unidos continuará identificando y neutralizando a cualquier grupo que tenga la intención y la capacidad de planificar ataques contra estadounidenses, ya sean carteles mortíferos que han envenenado a millones de estadounidenses o yihadistas”, indicó Wales.
La declaración consolida una postura que la administración estadounidense ha venido construyendo durante los últimos meses, en la que coloca a los carteles del narcotráfico y a las redes criminales transnacionales en la misma categoría operativa que las organizaciones terroristas internacionales.
Qué grupos ha designado Estados Unidos como organizaciones terroristas
De acuerdo con la información citada por RT y el Washington Post, la administración del presidente Donald Trump ha designado a más de una docena de grupos criminales originarios de América Latina como organizaciones terroristas extranjeras.
Esta designación tiene implicaciones legales y operativas significativas dentro del marco normativo estadounidense, ya que habilita el uso de herramientas previamente reservadas para combatir el terrorismo internacional, incluyendo operaciones militares ejecutadas fuera del territorio de Estados Unidos.
El listado incluye organizaciones de origen mexicano, venezolano, colombiano y centroamericano, en una clasificación que ha sido cuestionada por gobiernos de la región y por especialistas en derecho internacional.
Qué ocurrió con el líder del Tren de Aragua
El detonante del nuevo pronunciamiento de la Casa Blanca fue la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido bajo el alias de “Niño Guerrero”. Esta persona era señalada por las autoridades estadounidenses como el principal líder del Tren de Aragua, una organización criminal originaria de Venezuela con presencia documentada en varios países de la región.
Antes de su muerte, Niño Guerrero era considerado el delincuente más buscado en territorio venezolano y figuraba entre los principales objetivos de las agencias de seguridad de Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte del Washington Post, la operación que terminó con la vida del líder criminal se realizó sin que mediara un proceso judicial formal y dentro del territorio de un país extranjero. Esa característica, según el medio, ha contribuido a difuminar la línea entre la forma en que el gobierno estadounidense ha enfrentado históricamente a las redes terroristas islámicas y la forma en que ahora aborda a los grupos del crimen organizado en América Latina.
Qué dijo el Pentágono sobre la operación
Tras la confirmación del operativo, Patrick Weaver, jefe adjunto de gabinete del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, emitió un pronunciamiento en el que enmarcó la operación como un mensaje político y militar dirigido a toda la región.
“La muerte de ‘Niño Guerrero’ envía un mensaje claro a América Latina. No hay refugio para narcoterroristas en nuestro hemisferio”, afirmó Weaver.
La declaración refleja la línea discursiva que ha adoptado el Departamento de Defensa estadounidense para presentar este tipo de operaciones, en las que combina elementos de combate al narcotráfico con doctrina antiterrorista.
Por qué este giro de política es relevante
La equiparación operativa entre organizaciones criminales y grupos yihadistas representa uno de los cambios doctrinales más significativos en la política de seguridad de Estados Unidos hacia América Latina en los últimos años.
Bajo este enfoque, varios elementos cobran nueva dimensión:
- Las operaciones letales en territorio extranjero pueden ejecutarse sin que exista coordinación previa con los gobiernos locales.
- Los grupos designados como organizaciones terroristas extranjeras quedan sujetos a sanciones económicas, restricciones financieras y persecución militar bajo el marco estadounidense.
- La línea entre soberanía nacional y acción extraterritorial de Estados Unidos queda en revisión constante.
- Los líderes criminales pasan a ser tratados como objetivos militares, no únicamente como sujetos de procesos judiciales.
Para los países de la región, este cambio de doctrina plantea desafíos diplomáticos significativos, particularmente para aquellos en cuyos territorios pudieran ejecutarse este tipo de operaciones.
Qué postura ha mantenido México sobre operaciones extranjeras
Aunque la declaración de la Casa Blanca no menciona explícitamente a México, el país ha sido uno de los principales destinatarios indirectos de este tipo de pronunciamientos, debido a la presencia de organizaciones criminales mexicanas dentro del listado de grupos designados como terroristas por Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha mantenido en distintos momentos una postura clara en defensa de la soberanía nacional, descartando la presencia de operativos militares estadounidenses en territorio mexicano y subrayando que la cooperación con Estados Unidos se realiza bajo esquemas que no implican subordinación.
En agosto de 2025, la mandataria fue contundente al señalar:
“Estados Unidos no va a venir a México con los militares, no va a haber invasión, eso está descartado absolutamente.”
El nuevo pronunciamiento de la Casa Blanca, sin embargo, reabre el debate sobre los márgenes de actuación que la administración estadounidense considera legítimos en el hemisferio.
Qué falta por aclarar
La cobertura citada por RT y The Washington Post deja varios elementos abiertos a futuras precisiones:
- En qué país específico se ejecutó la operación que terminó con la vida de “Niño Guerrero”.
- Si el gobierno donde ocurrieron los hechos fue notificado previamente o si existió alguna forma de coordinación bilateral.
- Cuáles son los próximos objetivos que la administración estadounidense considera prioritarios dentro de su nueva doctrina antiterrorista aplicada al crimen organizado.
- Qué postura asumirán otros gobiernos de América Latina ante esta línea de acción declarada de manera pública desde Washington.
Hasta el cierre de esta información, no se han hecho públicos pronunciamientos detallados de gobiernos latinoamericanos sobre el alcance de la declaración emitida por la Casa Blanca.
La declaración pública de la Casa Blanca confirma que la administración del presidente Donald Trump ha consolidado una doctrina en la que las organizaciones criminales del hemisferio son tratadas con el mismo enfoque operativo aplicado contra grupos terroristas internacionales. La muerte del líder del Tren de Aragua marca un precedente concreto de cómo esta política se ha traducido en acciones letales, sin procesos judiciales previos y en territorio extranjero. Para los países de América Latina, la postura estadounidense plantea un nuevo escenario en el que la línea entre cooperación, soberanía y acción unilateral seguirá siendo objeto de debate diplomático en los próximos meses.
La información fue publicada originalmente por RT, con base en las declaraciones emitidas por la Casa Blanca al diario The Washington Post y en los pronunciamientos del Departamento de Defensa de Estados Unidos.