Como una locomotora el ariete noruego dijo "presente" en la victoria de 3-2 del conjunto vikingo sobre Senegal, y por partida doble como lo había hecho ya en el primer cotejo ante Irak.
Si Lionel Messi y Kylian Mbappé firmaron doblete, Haaland no se quedó atrás y demostró que está para pelearle a los más afamados el protagonismo en la Copa del Mundo.
Con la victoria, Noruega amarró su pase a los Dieciseisavos de Final, pero la mala noticia que con el segundo gol en contra y se coloca como sublíder del Grupo I. La afición escandinava lo que será el duelo del viernes frente a Francia y Mbappé por ese primer puesto del pelotón.
Como un toro corrió Haaland para llegar a un balón que cruzó líneas al minuto 53 y llegó hasta el área donde el atacante tocó con colocación para vencer a Edouard Mendy.
Y cinco minutos después mostró su potencia y resolución fácil al desmarcarse, recibir un pase por izquierda y fusilar a Mendy de nuevo, con ayuda del travesaño.
Antes Noruega parecía vivir un infortunio con la lesión de su lateral derecho Julian Ryerson, que salió al 12', pero su relevo Marcus Holmgren Pedersen abrió la cuenta al 43', tras un error tremendo del zaguero senegalés, Kalidou Koulibaly, quien le regaló el esférico.
Los Leones de Teranga pusieron una dosis de suspenso al 48' con la estirada de Ismaila Sarr en el área para el entonces 2-1 y el propio Sarr volvió a sembrar algo de pánico para la afición vikinga con el segundo del cuadro africano al 90'+3'.
Aunque terminó encima, a Senegal se le acabó el reloj y Noruega salió avante en una noche con tormenta previa al partido y con un par de rayos de Haaland en la cancha.