El Concejo Municipal de El Paso aprobó el martes 23 de junio, por votación de 8 a 0, iniciar negociaciones con Meta para establecer un Acuerdo de Beneficios Comunitarios vinculado al megacentro de datos que la empresa tecnológica construye en el noreste de la ciudad con una inversión estimada en 10,000 millones de dólares.
La decisión instruye al personal de la ciudad a elaborar un borrador del acuerdo en un plazo de 45 días, el cual deberá presentarse ante el pleno del Concejo para su consideración.
El acuerdo, de concretarse, podría incluir protecciones ambientales, salvaguardas para los usuarios de servicios de agua y electricidad, programas de desarrollo laboral, compromisos de contratación local y mejoras a la infraestructura de servicios públicos. El Concejo también aprobó enmiendas que contemplan la creación de un fondo de inversión comunitaria y que estipulan que cualquier acuerdo final deberá ser legalmente vinculante y ejecutable bajo la ley de Texas.
La representante Cynthia Boyar Trejo, cuyo distrito alberga la obra, encabezó la iniciativa. "Este proceso reunirá a residentes, organizaciones comunitarias, proveedores de servicios públicos, líderes empresariales, representantes laborales, defensores ambientales y otras partes interesadas para contribuir a definir el marco del acuerdo entre la ciudad y Meta", declaró.
Entre las propuestas discutidas figuran proyectos de reciclaje y purificación avanzada de agua, instalaciones de energía solar con almacenamiento en baterías, apoyo a un centro de capacitación técnica avanzada y compromisos de contratación bajo el esquema "El Paso Primero" para los 300 empleos operativos que generará el centro de datos.
Vecinos exigen más que palabras
Residentes de las colonias aledañas al proyecto expresaron durante la sesión que un acuerdo de beneficios debe ir más allá de las buenas intenciones. Cynthia Crouse, de la Asociación de Vecinos Vista Del Norte Estates, señaló que su comunidad se encuentra a una milla del sitio de construcción y tiene preocupaciones concretas que esperan ver atendidas. Marcos Sánchez, de El Paso Youth Alliance, fue más directo: "El acuerdo reconoce estas preocupaciones, pero el reconocimiento y una acción parcial no son suficientes. Necesitamos políticas reales".
Escepticismo en el propio Concejo
No todos los representantes confían en que Meta accederá a las condiciones propuestas. La representante Lily Limón expresó sus reservas con franqueza: "No anticipo que Meta dé un paso al frente. No creo que haya acuerdo en muchas de las cosas que se están proponiendo. Lo apoyaré, pero dudo seriamente que algo significativo salga de esto".
La representante Alejandra Chávez respondió con otra perspectiva: "Se falla el cien por ciento de las oportunidades que no se intentan. Esta es nuestra oportunidad de tener esa conversación con Meta y, si tenemos éxito, tendremos algo que mostrarle a nuestra comunidad".
Los límites legales del acuerdo
La ciudad enfrenta restricciones jurídicas importantes en este proceso. La abogada municipal Karla Nieman advirtió al Concejo que la ciudad no puede obligar legalmente a Meta a participar en las negociaciones ni en las reuniones públicas que se le soliciten. Informó además que Meta no ha suscrito previamente acuerdos de beneficios comunitarios de este tipo como documentos independientes; sus compromisos con las comunidades han sido negociados históricamente como parte de acuerdos de desarrollo económico bajo el Capítulo 380, y la empresa podría responder a la propuesta de la ciudad con alternativas propias.
El voto del martes no altera el acuerdo existente bajo el Capítulo 380 que la ciudad mantiene con Meta, ni incide sobre el avance de la construcción del centro de datos. A principios de mes, el Concejo había considerado cancelar ese convenio de incentivos, pero desistió ante advertencias del alcalde Renard Johnson y otros representantes sobre posibles consecuencias legales y financieras para los contribuyentes.