En este país parece que se cumple esa máxima de que “las reglas se hicieron para romperse”. Al momento de decidir el tema de la columna de esta semana dudé si escribir sobre la carrera más que anticipada rumbo al 6 de junio de 2027. ‘No. Ya mucho se ha dicho al respecto’, pensé. Mas luego me asaltó una mezcla de reflexión e indignación por el hecho de que insensatamente estamos normalizando que se violen las normas.
Así que el arranque de los registros de aspirantes para las “Coordinaciones Estatales en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional”, es decir la simulación para disfrazar a los eventuales candidatos a gobernadores por la ‘4T’ (Morena-PT-Verde), no debe pasar inadvertido y pretender que es normal esa burla a la ley.
Morena rompe las reglas electorales con el mismo cinismo con el que Paco Ignacio Taibo se fuma su cigarrito al interior de la librería Rosario Castellanos; total, él es el director del Fondo de Cultura Económica, quién lo va a regañar. La ‘4T’ se brinca la norma con el mismo desparpajo con el que la presidenta admite que se rentó el Alcázar del Castillo de Chapultepec para un evento privado, la cena de gala de la FIFA, aun cuando está prohibido. Al fin que ya lo dijo el líder: “No me vengan con eso de que la ley es la ley”.
Así, sin importar que el proceso electoral no inicia sino hasta septiembre próximo, y que las precampañas son en noviembre, esta semana ya comenzó el desfile de “figuras” que aspiran a gobernar sus estados.
Pero no conformes con vulnerar las reglas externas, también ignoran las internas. Es el caso de la senadora guinda Nora Ruvalcaba. Morena estableció que para registrarse como aspirante a “coordinador de defensa…” debían renunciar a sus cargos en caso de ser funcionarios o conseguir licencia para el caso de los legisladores. Ah, pues Ruvalcaba alegó que no estaba enterada de la fecha de registro y el lunes, que tocaba la inscripción de las corcholatas para Aguascalientes, ella no tenía licencia autorizada por la Comisión Permanente del Congreso. Aun así acudió a registrarse, al fin que ya al día siguiente le iban a conceder su licencia, o sea sí se brincó las trancas, pero nomás tantito…
El martes la presidenta Sheinbaum reiteró su rechazo al nepotismo. “No puede ser que quede el hermano, el primo, el padre, la madre, la esposa (...)”, reprochó una vez más la mandataria. Pues que diga misa, porque eso a algunos en su movimiento se les resbala. Ahí tenemos a Gerardo Sánchez Sansores, sobrino de la actual gobernadora morenista de Campeche, Layda Sansores, con quien dijo sólo tener “un cariño familiar, pero no una relación institucional”. Ah, bueno… Además, al acudir a registrarse, sostuvo que su inscripción no va contra la regla morenista del nepotismo, porque él busca ser abanderado por el PT.
Quizá por ello el martes la secretaria nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, hizo un ‘atento llamado’ a sus aliados verdes y petistas a que no le vayan a hacer la “mala jugada” de registrar a Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, como su aspirante, para evadir la regla antinepotismo que priva en el partido guinda.
Pero como el Verde siempre ha demostrado no tener principios, todo puede suceder, y el hecho de que El Toro Félix no haya acudido el martes –día que le correspondió al estado de Guerrero– a registrar sus aspiraciones, no quiere decir que no lo haga más tarde. Tras acudir a un evento en Chilpancingo, el senador dijo que si bien el registro presencial de aspirantes fue el martes, para la modalidad en línea el plazo vence hasta el sábado, así que ¡aguas!
Donde no se espera sorpresa alguna es en San Luis Potosí, donde el PVEM parece determinado a abanderar a la senadora Ruth González, esposa del actual gobernador Ricardo Gallardo, aunque haga muina la presidenta de la República.
Pero más allá de que se salten los tiempos –oficiales y no oficiales– y de que ignoren los candados internos, lo que claramente tampoco les importa es aquello de la buena fama pública, pues varios de los que ya han acudido a registrarse son unas auténticas fichitas que arrastran escándalos en su trayectoria política.
Ahí está la controvertida alcaldesa de Acapulco, Abelina López, quien el martes fue a registrarse apostando a que nadie se acuerde del señalamiento de la Auditoría Superior del Estado de Guerrero por presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos federales por cerca de 900 millones de pesos. La misma alcaldesa que se dejó ver con un lujoso collar valuado en más de 200 mil pesos y que, tras las críticas, atinó a decir: “¿Yo qué culpa tengo de que haya un pueblo que me ame y me regale cosas?”.
Otra fichita guerrerense que aspira a ser considerado como candidato en caso de que naufraguen las intenciones de Salgado Macedonio es Pablo Amílcar Sandoval, el hermano incómodo de quien fuera secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval. El mismo que fue denunciado –incluso por un diputado morenista– por el presunto uso político-electoral en su beneficio de los programas sociales cuando fue delegado de Bienestar en Guerrero.
Y para Zacatecas, el diputado José Narro Céspedes se inscribió como corcholata para la gubernatura, sin importar que por años haya sido objeto de sospechas por el misterioso caso de la desaparición de dos marinos en marzo de 2022, elementos que supuestamente habrían sido asignados como sus escoltas cuando era senador morenista. Narro siempre negó que los marinos le hayan sido asignados y sostuvo que él ya rindió su declaración y el asunto es usado para golpearlo políticamente. Así que para él, tan tan, a otra cosa, mariposa.
Se registró también, ahora sí formalmente, Andrea Chávez, quien ya lleva muuucho tiempo de pre-precampaña en Chihuahua con su propaganda hasta en ambulancias. Así que seguirá en proselitismo anticipado, pero al menos ahora bajo las reglas de su partido.
La pasarela de aspirantes continúa y vendrá el turno de registro para las corcholatas de estados donde pueden salir otras fichitas, como en Michoacán, Sonora y, sobre todo, Sinaloa, la rifa del tigre. Ya veremos.