Harvey Weinstein no enfrentará un cuarto juicio en Nueva York por un cargo de violación que se convirtió en uno de los casos más visibles de la era #MeToo. La fiscalía retiró formalmente la acusación después de que Jessica Mann, la mujer que lo señaló de haberla violado en un hotel de Manhattan en 2013, comunicó que ya no podía soportar volver a declarar en el proceso. Acorde a Associated Press, la decisión se tomó luego de años de litigio, una condena anulada y dos jurados que no lograron alcanzar un veredicto unánime sobre ese cargo.
El giro judicial no significa que el exproductor haya quedado libre de responsabilidad penal. Weinstein, de 74 años, continúa tras las rejas por otras condenas por delitos sexuales: una en Nueva York, por la que será sentenciado en septiembre, y otra en California, donde ya pesa en su contra una pena de 16 años. Los fiscales en Manhattan buscan que reciba 20 años de prisión por la condena neoyorquina vigente.
En este caso, la carta enviada por Jessica Mann terminó siendo definitiva para cerrar uno de los frentes que quedaban abiertos contra quien fue durante décadas una de las figuras más poderosas de Hollywood.
¿Por qué retiraron el cargo de violación contra Harvey Weinstein?
Según lo expuesto en la corte por la fiscal Nicole Blumberg, Jessica Mann manifestó por escrito que ya no podía “soportar pasar por esto” otra vez y que el caso, que arrastra desde hace años, le ha causado “más daño que beneficio”. A partir de esa postura, la fiscalía concluyó que correspondía el sobreseimiento, y el juez Curtis Farber desestimó formalmente el cargo. AP reportó además que Mann explicó que había sufrido una conmoción cerebral poco antes de su testimonio más reciente y que incluso llegó a disociarse mientras estaba en el estrado.
La decisión puso fin a un tramo judicial especialmente desgastante. Jessica Mann, estilista y actriz, testificó durante tres juicios distintos contra Weinstein, siempre sosteniendo que él la violó en 2013. La defensa del productor insistió en que la relación fue consensuada, una línea que sus abogados han repetido de manera consistente en los distintos procesos.
El caso que marcó la era #MeToo
El nombre de Harvey Weinstein quedó ligado al estallido global del movimiento #MeToo después de que en 2017 salieran a la luz múltiples acusaciones de agresión y abuso sexual en su contra. La dimensión pública del caso fue tal que su caída se convirtió en uno de los símbolos más potentes de la exigencia de rendición de cuentas dentro de la industria del entretenimiento. Esas denuncias terminaron detonando procesos penales en Nueva York y Los Ángeles.
Durante los años previos al escándalo, Weinstein había sido uno de los productores más influyentes del cine estadounidense, detrás de títulos como 'Shakespeare in Love’, 'Pulp Fiction’ y 'Chocolat’. Justamente por ese peso dentro de Hollywood, las acusaciones en su contra detonaron una sacudida cultural que rebasó lo judicial y transformó la conversación pública sobre abuso de poder en la industria.
Qué sigue para Weinstein
Aunque el cargo de violación vinculado a Jessica Mann quedó fuera, el panorama legal del productor sigue siendo severo. AP informó que en septiembre será sentenciado en Nueva York por una condena por agresión sexual relacionada con otra mujer, mientras que, una vez concluido ese castigo, deberá cumplir la condena de 16 años impuesta en California por violar a una actriz italiana. Weinstein ha apelado ambas condenas.
Tras la desestimación del cargo, sus abogados celebraron el resultado y reiteraron su postura de inocencia. AP consignaron que el abogado Jacob Kaplan declaró afuera del tribunal que esos cargos nunca debieron haberse presentado y sostuvo que su cliente es inocente.