Cuando un equipo de rescate llega a un edificio colapsado donde se presume que aún hay personas con vida, los primeros en ingresar no son los socorristas, sino los perros de búsqueda y ante los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio, más de 120 ejemplares procedentes de una docena de países se convirtieron en los aliados más eficaces para localizar sobrevivientes entre los escombros, en una carrera contrarreloj, ya que las probabilidades de hallar personas con vida disminuyen drásticamente una vez superadas las primeras 72 horas.
Su método no requiere tecnología. "El trabajo de ellos se basa en detectar dónde hay humanos", explicó Alexander Parada, del Florida Task Force 2, mediante la identificación de la temperatura, el olor corporal y el dióxido de carbono que exhalan las víctimas.
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Cuando un perro emite una alerta, un segundo animal confirma el hallazgo y, a partir de ahí, radares y cámaras afinan las coordenadas. "Hacen un trabajo que nosotros no podemos hacer", resumió Parada, cuya compañera, la labradora Piper, ya rescató a dos personas.
Despliegue se concentra en La Guaira, Venezuela
El despliegue se concentró en La Guaira, la región costera más golpeada por el doble sismo, que según el balance oficial suma ya 3,342 muertos y 16,740 heridos. Ahí, los animales trabajaron en turnos de 12 horas bajo altas temperaturas, expuestos a deshidratación, fracturas y secuelas emocionales, y se abrieron paso incluso por túneles formados entre paredes, columnas y vigas quebradas. "En el momento en que subimos a esos montones de escombros, no hay ninguna garantía de que vayamos a estar a salvo", reconoció Sylvia Arango, guía canina desde 1998.
Días después de la tragedia, misiones brasileñas y españolas continúan las inspecciones con sus perros, mientras ejemplares como Sisu y Piper se preparaban para volver a casa.
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Su aporte, señaló Arango, fue más allá de los rescates: en medio de la devastación, permitieron a niños y adultos "tratar por un momento de no pensar en los horrores que viven, y simplemente recibir amor de un cachorro feliz".