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Publimetro 15 Jul, 2026 20:56

Francia abre la puerta a elegir la propia muerte y reaviva el debate sobre la eutanasia

Francia dio el paso más importante hacia la legalización de la muerte asistida, la Asamblea Nacional aprobó una ley que permitirá a determinados adultos con enfermedades graves e incurables recibir medicamentos para poner fin a su vida.

El proyecto fue avalado este 15 de julio por 291 votos contra 241, después de años de debate político, médico y religioso.

La norma establece principalmente el suicidio médicamente asistido, donde el paciente deberá tomar el medicamento por sí mismo y solo podrá recibir ayuda de un médico o enfermero cuando su condición física se lo impida.

La aprobación parlamentaria no significa que el procedimiento ya esté disponible, el Consejo Constitucional deberá revisar la norma antes de su promulgación y entrada en vigor, por lo que Francia todavía no puede sumarse formalmente a los países donde la muerte asistida ya puede solicitarse, pero la aprobación representa un cambio radical.

Diferencia entre eutanasia y suicidio asistido

En la eutanasia, un médico o profesional sanitario administra directamente el medicamento que provoca la muerte, después de comprobar que el paciente cumple los requisitos legales.

En el suicidio médicamente asistido, el profesional prescribe o facilita la sustancia, pero debe ser el propio paciente quien la tome.

Mientras que la expresión muerte asistida puede abarcar las dos modalidades, pero ninguna debe confundirse con la voluntad anticipada, la sedación paliativa o el retiro de tratamientos, que permiten que una enfermedad siga su curso sin provocar intencionalmente la muerte.

¿En qué países es legal la eutanasia?

Al menos nueve países cuentan con una vía nacional o de alcance general que permite a un profesional administrar el medicamento bajo condiciones específicas.

Países Bajos fue el primer Estado soberano con una ley nacional integral. La legislación entró en vigor en 2002 y exige que la solicitud sea voluntaria, que exista un sufrimiento insoportable sin posibilidad de mejoría y que no haya otra solución razonable.

Bélgica, Luxemburgo y España también permiten la eutanasia mediante leyes nacionales. Los cuatro son los únicos integrantes de la Unión Europea con legislación vigente que autoriza a un médico a administrar directamente la sustancia.

Canadá contempla dos posibilidades: que un profesional aplique el medicamento o que el paciente lo tome. Su legislación federal surgió después de que la Suprema Corte considerara inconstitucional la prohibición absoluta de la asistencia médica para morir.

Nueva Zelanda permite la muerte asistida bajo la Ley de Elección al Final de la Vida. El procedimiento es supervisado por el Ministerio de Salud y un registrador verifica que se cumplan los requisitos antes de que ocurra la muerte.

En América Latina, Colombia, Ecuador y Uruguay permiten alguna modalidad de eutanasia, pero llegaron a ella por caminos diferentes.

Colombia fue el primer país de la región en despenalizarla, en 1997, mediante una decisión de la Corte Constitucional. El tribunal amplió posteriormente las condiciones y en 2022 también reconoció la asistencia médica al suicidio. El Congreso todavía no aprueba una ley integral sobre el procedimiento.

Ecuador abrió la vía mediante una sentencia de su Corte Constitucional en 2024, a partir del caso de Paola Roldán. La resolución permite la eutanasia activa en casos de enfermedad grave e incurable o lesión irreversible que produzca sufrimiento intenso.

Uruguay tomó una ruta distinta: en octubre de 2025 promulgó una ley nacional de eutanasia y la reglamentó en abril de 2026. Se convirtió así en el primer país latinoamericano que aprobó expresamente el procedimiento mediante una votación parlamentaria.

¿Qué países permiten solo el suicidio asistido?

Suiza permite ayudar a una persona a morir siempre que quien preste la asistencia no actúe por motivos egoístas. El paciente debe conservar el control y tomar por sí mismo el medicamento; la eutanasia activa permanece prohibida.

Austria también permite el suicidio asistido, después de que una sentencia constitucional obligara a modificar la prohibición absoluta. Su sistema exige mayoría de edad, capacidad para decidir, asesoramiento médico y una declaración formal.

En Alemania, el Tribunal Constitucional anuló en 2020 la prohibición de los servicios de asistencia al suicidio al considerar que vulneraba el derecho a una muerte autodeterminada. La eutanasia sigue prohibida y el país aún no cuenta con una regulación sanitaria integral.

Italia mantiene penalizada la ayuda al suicidio como regla general, pero una sentencia de 2019 estableció una excepción para personas con enfermedades irreversibles, sufrimiento intolerable, capacidad para decidir y dependencia de tratamientos de soporte vital.

Los jueces abrieron el camino

La expansión de la muerte asistida no siempre comenzó en los congresos.

En Colombia y Ecuador, fueron las cortes constitucionales las que reconocieron primero el acceso a la eutanasia. Alemania e Italia también dependen principalmente de decisiones judiciales para permitir determinadas formas de suicidio asistido.

Canadá representa un modelo mixto: la Suprema Corte declaró inconstitucional la prohibición y posteriormente el Parlamento aprobó una legislación federal.

En contraste, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, España, Nueva Zelanda y Uruguay desarrollaron sus sistemas mediante leyes aprobadas por sus parlamentos.

¿Cuál fue el primer lugar en permitirla?

El Territorio del Norte de Australia aprobó en 1995 la primera ley operativa de eutanasia en el mundo. El procedimiento comenzó a aplicarse en 1996, pero el Parlamento federal anuló la legislación un año después.

Si se consideran únicamente países soberanos con una ley nacional, Países Bajos fue el pionero, seguido por Bélgica en 2002.

En América Latina, Colombia fue el primero en abrir el acceso mediante una sentencia judicial, mientras Uruguay fue el primero en hacerlo directamente por una ley del Parlamento.

Australia mantiene actualmente sistemas de muerte voluntaria asistida mediante leyes estatales y territoriales, no a través de una norma federal única. Estados Unidos tampoco cuenta con una legislación nacional: solo algunos estados y Washington, D. C., permiten que pacientes terminales obtengan medicamentos para autoadministrárselos.

¿Quién podrá solicitarla en Francia?

La legislación francesa establece que el solicitante deberá tener al menos 18 años, ser ciudadano francés o residente legal y padecer una enfermedad grave e incurable que se encuentre en etapa avanzada o terminal.

También tendrá que experimentar un sufrimiento que no pueda aliviarse o que considere insoportable. El sufrimiento psicológico por sí solo no será suficiente y las personas con trastornos psiquiátricos graves o enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer no serán elegibles cuando no puedan expresar una decisión libre y consciente.

La solicitud deberá ser revisada por profesionales sanitarios en un plazo de 15 días. Después existirá un periodo de reflexión mínimo de dos días y, en la fecha elegida, un médico o enfermero comprobará que la persona mantiene su decisión.

¿La eutanasia es legal en México?

En México, la eutanasia y el suicidio médicamente asistido permanecen prohibidos.

Algunas entidades permiten firmar documentos de voluntad anticipada para rechazar tratamientos extraordinarios o evitar que la vida se prolongue artificialmente cuando existe una enfermedad terminal.

La voluntad anticipada regula la ortotanasia: permite que la muerte ocurra de manera natural y con cuidados paliativos, pero no autoriza a un médico a administrar una sustancia para provocar el fallecimiento.

Francia se aproxima ahora a un modelo diferente, basado principalmente en la autoadministración del medicamento y en la intervención excepcional de un profesional, y todo dependerá de la aprobación final.

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