Tres personas murieron por hantavirus en la zona rural de Anzoátegui, Venezuela, una infección poco frecuente que puede comenzar con fiebre y dolor muscular y avanzar rápidamente hacia dificultad respiratoria, acumulación de líquido en los pulmones y choque.
La confirmación se conoció menos de tres semanas después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) diera por controlado el brote del crucero MV Hondius, que dejó 13 casos y tres muertes entre pasajeros y tripulantes.
La coincidencia inquieta, pero no prueba una conexión, hasta ahora son eventos separados.
El Ministerio del Poder Popular para la Salud informó este martes que tres pacientes murieron en Anzoátegui con diagnóstico confirmado de hantavirus.
La dependencia explicó que los contagios se vinculan generalmente con roedores en zonas rurales y agrícolas, sobre todo al respirar partículas de orina, heces o saliva acumuladas en lugares cerrados.
La autoridad también reportó la muerte de dos profesionales de la medicina en Barinas, pero aclaró que las causas todavía no han sido confirmadas.
Según el comunicado oficial, los hechos de Anzoátegui y Barinas son eventos focalizados, no guardan relación entre sí y no representan, con la información disponible, un riesgo generalizado para la población.
COMUNICADO OFICIAL
— Miraflores Al Momento (@MirafloresAM) July 21, 2026
El Ministerio del Poder Popular para la Salud informa a la ciudadanía sobre dos eventos ocurridos recientemente en los estados Anzoátegui y Barinas.
Informamos el lamentable fallecimiento de tres pacientes en Anzoátegui con diagnóstico confirmado de… pic.twitter.com/7miSPeKDwu
No obstante, el gobierno no ha informado qué tipo de hantavirus fue identificado en Anzoátegui, dónde ocurrió la exposición ni cuántas personas permanecen bajo vigilancia.
Tampoco ha detallado si las víctimas compartieron una vivienda, actividad laboral o espacio contaminado, información necesaria para medir el alcance real del evento.
Enfermedad rara con alta mortalidad
El hantavirus no es una infección común entre la población general, la OMS calcula que en América se notifican cientos de casos al año, una cifra reducida frente a otros virus respiratorios.
Sin embargo, el peligro está en su gravedad, el síndrome cardiopulmonar por hantavirus presenta una letalidad habitual de entre 20% y 40%, aunque algunas variantes pueden alcanzar 50%.
La enfermedad tampoco es nueva en Venezuela, un informe del Ministerio de Salud publicado en mayo ubicó los dos brotes anteriores en Delta Amacuro durante 2024 y Portuguesa en 2025.
El documento señala que los roedores asociados con estos virus se encuentran principalmente en zonas rurales y agrícolas de los llanos, además de áreas de Anzoátegui, Barinas, Bolívar y Delta Amacuro.
¿Aumenta el hantavirus en América?
Sí hubo un repunte regional durante 2025, aunque se concentró principalmente en países endémicos del Cono Sur.
La Organización Panamericana de la Salud emitió una alerta epidemiológica en diciembre tras detectar un aumento de casos y una mayor letalidad en varias naciones.
Argentina confirmó 66 casos y 21 muertes hasta la semana epidemiológica 47 de 2025, con una letalidad de 32%, más del doble del promedio de los cuatro años anteriores.
Bolivia registró 48 casos, casi el doble de su promedio de 2023 y 2024, mientras Paraguay notificó 27 casos frente a un promedio anual previo de 18.
Brasil reportó 20 casos y 11 muertes, una letalidad de 55%, superior al promedio de 30.2% registrado durante los cuatro años anteriores.
En Estados Unidos, los datos provisionales de 2025 contabilizaban siete casos confirmados y dos muertes hasta la semana 47.
Las cifras muestran aumentos en puntos específicos del continente, no una propagación uniforme por toda América, mientras que la OPS tampoco incluyó a Venezuela entre los países con un incremento documentado durante esa alerta regional.
Incremento de la exposición
Los brotes de hantavirus dependen de la presencia de roedores infectados y del contacto humano con sus excretas, lo que implica que trabajar en el campo, limpiar bodegas o casas desocupadas, remover maleza, entrar a galpones poco ventilados y dormir en lugares infestados aumentan la posibilidad de contagio.
Publicaciones médicas recientes señalan que la variabilidad climática, los cambios en el uso del suelo, la urbanización y la transformación de ecosistemas pueden modificar la cantidad y distribución de los roedores.
Las lluvias y una mayor disponibilidad de alimento pueden favorecer determinadas poblaciones, pero el efecto cambia según la especie y el territorio.
¿Hay relación con el crucero?
El brote que se registra en Venezuela no parece tener relación con los casos del crucero MV Hondius, los cuales fueron causados por el virus Andes, el único hantavirus del que se ha documentado transmisión limitada entre personas, principalmente durante contactos cercanos y prolongados.
En ese caso la emergencia marítima terminó con 13 casos, 12 confirmados y uno probable, además de tres muertes.
Todos los enfermos habían viajado a bordo del crucero, la OMS informó el 2 de julio que el seguimiento de contactos concluyó sin detectar nuevos contagios secundarios y que la transmisión había sido interrumpida.
Venezuela no ha identificado hasta el momento la variante responsable de las tres muertes, pero el Ministerio de Salud sostuvo que no existe evidencia de transmisión de persona a persona dentro del país.
Síntomas que requieren atención urgente
Los síntomas del hantavirus pueden aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición, al principio se parecen a los del dengue, la influenza, Covid-19 o leptospirosis: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas, vómitos o dolor abdominal.
La señal de mayor peligro es la aparición de tos, falta de aire, respiración acelerada, presión baja o debilidad intensa.
Al respecto, la OPS advierte que el deterioro puede ocurrir en pocas horas, con progresión hacia insuficiencia respiratoria y choque.
Y es importante mencionar que no existe una vacuna autorizada ni un antiviral específico que cure la infección.
El tratamiento consiste en vigilancia estrecha, oxígeno y manejo de las complicaciones respiratorias, cardiacas o renales, por lo que la atención temprana y el acceso oportuno a cuidados intensivos mejoran las posibilidades de supervivencia.
Cómo limpiar sin levantar partículas infectadas
Ante rastros de roedores, no se deben barrer ni aspirar en seco las heces, la orina o los nidos, esa acción puede levantar partículas contaminadas y llevarlas directamente a las vías respiratorias.
Las recomendaciones sanitarias son ventilar el lugar durante al menos 30 minutos, utilizar guantes, mojar completamente los residuos con desinfectante o solución de cloro y esperar cinco minutos antes de retirarlos con papel.
También deben sellarse grietas, guardarse los alimentos en recipientes resistentes y mantenerse la basura cerrada.
Quien haya estado en una vivienda, finca, galpón o bodega con señales de roedores y presente fiebre acompañada de dificultad para respirar debe informar esa exposición al personal médico, eso puede acelerar un diagnóstico que suele confundirse durante los primeros días.