Beber agua no es la única forma de mantener el cuerpo en equilibrio, una parte importante del agua que necesitamos cada día, entre el 20% y el 30%, llega a través de los alimentos, especialmente de frutas y verduras frescas.
La dietista-nutricionista Uxía Rodríguez, vicepresidenta segunda del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, explica que estos alimentos “no sólo aportan agua de forma natural, sino que también suministran electrolitos, vitaminas y antioxidantes que favorecen la correcta función del organismo”.
¿Cuáles son las frutas y verduras con más contenido de agua?
Si hablamos de hidratación a través de la comida, hay un claro ganador: el pepino con casi un 97% de agua en su composición, encabeza la lista de alimentos hidratantes.
Le siguen de cerca:
- La lechuga (96%),
- El apio (más del 95%)
- El calabacín (94-96%)
Entre las frutas:
- La sandía (92-95%) y
- El melón (90-92%)
- Fresas (91%), los
- Melocotones (87-89%)
- Piña (85-87%)
Archivo GHVale la pena mencionar que el tomate, con un contenido de agua que ronda el 94%, es una opción versátil que se puede incluir en ensaladas, gazpachos o simplemente aliñado con aceite de oliva. Las espinacas, con más del 94% de agua, aportan además hierro, magnesio y antioxidantes.
¿Qué nutrientes adicionales aportan estos alimentos?
Más allá del agua, estos alimentos ofrecen nutrientes esenciales que ayudan a reponer lo que se pierde con el sudor.
La sandía y el melón son ricos en potasio, un mineral fundamental para el equilibrio de líquidos, y la sandía también contiene citrulina, que favorece la circulación sanguínea.
El tomate destaca por su licopeno, un antioxidante que protege las células, y la lechuga, la espinaca y el apio son fuentes importantes de vitamina K, folatos y provitamina A.
La piña, por su parte, contiene bromelina, una enzima que facilita la digestión.
Foto: Especial (Canva)¿Cómo puedo incluir estos alimentos en mi dieta diaria?
Incorporar estos alimentos a tu rutina es más fácil de lo que parece. La experta Uxía Rodríguez recomienda consumirlos crudos, en ensaladas, en sopas frías como el gazpacho o como tentempiés entre horas.
Preparaciones como brochetas de frutas, aguas frescas con rodajas de pepino o cítricos, y licuados fríos son opciones atractivas y efectivas.
Conservarlos en frío aumenta su poder refrescante y facilita su consumo, especialmente en niños y personas mayores.
La recomendación general es consumir cinco raciones de fruta y verdura al día, distribuidas en comidas principales y tentempiés.
Ideas prácticas para cada momento del día
- En la oficina o en el trabajo: Lleva un tupper con trozos de sandía, melón o pepino. Prepara un bote de yogur natural con fruta fresca o una ensalada de pasta integral con pepino, tomate cherry y atún. Las aguas saborizadas con limón, pepino y menta son una alternativa saludable a los refrescos.
- Después del ejercicio: La sandía y el pepino, ricos en potasio y magnesio, ayudan a prevenir calambres y a recuperar el rendimiento físico. Un batido de sandía con fresas o un vaso de agua de coco son opciones ideales.
- En casa: Prepara gazpacho con tomate, pepino y pimiento. Una ensalada grande con espinacas, tomate, pepino y un puñado de frutos secos es una comida completa, ligera y muy hidratante. Para un postre refrescante, nada mejor que una brocheta de frutas o un helado casero de sandía o melón.
Los expertos insisten en que no se debe esperar a sentir sed para beber agua o consumir alimentos hidratantes
La sed ya es un síntoma de que el cuerpo necesita líquidos; mantenerse hidratado es especialmente crítico para personas mayores, niños y deportistas, que son más vulnerables a la deshidratación.
Una combinación de agua regular y alimentos ricos en líquidos es la estrategia más efectiva para evitar golpes de calor, calambres o fatiga excesiva durante el verano.