
Con la llegada de la Semana Santa, el puerto de Altata se convierte una vez más en el epicentro del turismo regional, y con ello, los comerciantes locales enfrentan una mezcla de altas expectativas y una realidad económica contrastante.

Con la llegada de la Semana Santa, el puerto de Altata se convierte una vez más en el epicentro del turismo regional, y con ello, los comerciantes locales enfrentan una mezcla de altas expectativas y una realidad económica contrastante.