Los húngaros votaron hoy en unos comicios ampliamente considerados como los más trascendentales de Europa este año, con una participación récord en una votación que podría desalojar del poder al Primer Ministro populista, Viktor Orbán, aliado del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras 16 años en el cargo.
Es un momento clave para Orbán, el dirigente que lleva más tiempo en el poder en la Unión Europea y uno de sus mayores antagonistas, que ha recorrido un largo camino desde sus primeros años como un vehemente progresista antisoviético hasta el nacionalista cercano a Rusia que hoy admira la extrema derecha global.
Los centros de votación abrieron a las 6 de la mañana y cerraron a las 7 de la tarde, con resultados iniciales previstos para hoy en la noche.
Orbán y su principal rival, Péter Magyar, llegaron a centros de votación distintos en Budapest casi al mismo tiempo para emitir su voto.
En declaraciones a reporteros ante el lugar, Orbán, de 62 años, dijo que la campaña había sido "un gran impulso nacional de nuestro lado" y agradeció a activistas y simpatizantes por su trabajo. "Estoy aquí para ganar", aseguró.
La participación a las 6:30 de la tarde superaba el 77 porcien, según la Oficina Nacional Electoral, una cifra récord en cualquier elección en la historia poscomunista de Hungría.
Con todavía dos horas para el cierre de los centros de votación, 140 mil votantes más habían emitido su sufragio que durante la totalidad de las elecciones de 2022.
Orbán ha frustrado repetidamente los esfuerzos de la Unión Europea para apoyar a Ucrania en su intento de defenderse de la invasión rusa, ha cultivado estrechos vínculos con el Presidente ruso, Vladímir Putin, y se ha negado a poner fin a la dependencia de Hungría de las importaciones de combustibles fósiles rusos.
Revelaciones recientes han mostrado que un miembro de su Gobierno compartía con frecuencia el contenido de las discusiones de la Unión Europea con Moscú, lo que generó acusaciones de que Hungría actuaba en nombre de Rusia dentro del bloque.
La elección era seguida de cerca en países dentro y fuera de Europa, lo que da cuenta del papel desmesurado que Orbán ocupa en la política populista de extrema derecha en todo el mundo.
Integrantes del movimiento de Trump "Hagamos grande a Estados Unidos otra vez" (conocido por sus siglas en inglés MAGA) figuran entre quienes ven al Gobierno de Orbán y a su partido político Fidesz como ejemplos de una política conservadora y antiglobalista en acción, mientras que defensores de la democracia liberal y del Estado de derecho le detestan.
Después de votar, Magyar dijo a reporteros que los comicios son "una elección entre Este u Oeste, propaganda o un discurso público honesto, corrupción o una vida pública limpia". "Insto a todos los ciudadanos húngaros a ejercer su derecho al voto", indicó.