
La contundente victoria electoral de Péter Magyar pone fin a 16 años de gobierno populista de derecha bajo el mandato de Viktor Orbán. Sin embargo, es probable que las repercusiones de este triunfo se sientan mucho más allá de las fronteras de Hungría, desde Bruselas hasta Moscú y desde Kiev hasta Washington.
¿Qué significa esta victoria para la UE?
Los frecuentes intentos de Orbán por socavar las iniciativas de acción colectiva de la UE —por no mencionar su defensa a ultranza de la «democracia iliberal» en la que se convirtió Hungría durante su mandato— exasperaron e indignaron a la Comisión Europea.