La construcción del nuevo “Muro Inteligente” que incluye un muro negro y dobles barreras en una frontera ya militarizada entre Estados Unidos y México “es una vergüenza”, lamentó el sacerdote estadounidense Guillermo Morton, párroco de la iglesia de Corpus Christi, ubicada en Puerto Anapra.
El religioso forma parte del Ministerio para Migrantes de la Sociedad Misionera de San Columbano en Ciudad Juárez, y quien este año ha sido testigo del camino que abre el gobierno de Donald Trump entre los cerros ubicados a 900 metros de su iglesia. Dijo que las cosas caen por su propio peso y “Estados Unidos va a pagar un precio por la construcción de odio y rechazo a la gente pobre”.
El gobierno de Trump está construyendo “su propia jaula, es triste el costo simplemente de este fierro, ahora doble; el que ya estaba ya era muy peligroso y alto, y el otro es como tres metros más alto… increíble, una vergüenza para mí”, lamentó.
El estadounidense, quien desde junio de 2017 fue nombrado párroco de Corpus Christi, recordó que las políticas migratorias de ambos países han generado dolor y muerte para los migrantes, como ocurrió el 27 de marzo de 2023 con 40 hombres extranjeros que murieron bajo custodia del Instituto Nacional de Migración (INM).
“Una tragedia la muerte de 40 migrantes, gente pobre, varones todos; era totalmente innecesaria, una tristeza, una desgracia, una tragedia y nadie, casi nadie, menciona que 27 hombres están heridos, mayormente por la inhalación del humo, están discapacitados para toda su vida… no hay justicia, no hay una investigación que llegue a los absolutamente responsables, los encargados. Es una tristeza, es como una laguna en la justicia. ¿Dónde está la justicia para esas personas?”, cuestionó.
Recordó el caso de Wilson, un migrante de Guatemala, quien fue uno de os 27 heridos y quien aunque casi no puede caminar, hace meses decidió regresar con su familia a su país, aun en silla de ruedas.
“Para mí es muy personal, muy triste, y lo que está pasando en los Estados Unidos hoy es otro momento de maltratamiento, de abuso a gente que mayormente son inocentes, simplemente quieren una vida mejor para sus familias”, dijo sobre las nuevas construcciones del muro fronterizo.
En medio del dolor
“Los columbanos estamos en medio del dolor, de la injusticia, dando la ayuda que es posible para nosotros para aliviar un poco el sufrimiento de esta gente que quiere quedarse en Juárez, para acompañar con respeto su integración en la sociedad”, con la construcción del muro “quiero vomitar, me dan nauseas”, compartió.
El sacerdote que también forma parte del comedor para migrantes en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe narró que desde la parroquia de Puerto Anapra existía una vista hermosa, “montes no muy altos pero muy bonitos, arriba Cristo Rey”, pero desde enero pasado comenzaron las detonaciones con dinamita para formar una nueva carretera “para construir una barda… es ofensivo”, dijo.
Muro fronterizo
De acuerdo con lo dado a conocer en octubre de 2025 por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la construcción del muro fronterizo se realiza con fondos de la Ley One Big Beautiful Bill, de los cuales mil 584 millones de dólares están destinados a tres proyectos en las fronteras de Nuevo México y Texas con Chihuahua.
Los tres proyectos que se llevarán a cabo en el Sector El Paso planean la construcción de 78 millas (125.5 kilómetros) de muro, entre reemplazo de la barrera antigua, muro primario (donde no existe barrera) y secundario (atrás de otra llama o muro), además de aproximadamente 149 millas (239.79 kilómetros) de atributos del sistema de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP).