El movimiento cannábico en León dejó de rodar en la periferia para entrar al terreno institucional. En el marco de la VI Rodada Cannábica, sus organizadores anunciaron que ya se constituyeron como asociación civil, un paso con el que buscan ser reconocidos como interlocutores ante autoridades y legisladores.
“Ya somos una asociación civil. La idea es que dejemos de ser vistos como un grupo estigmatizado y se nos reconozca como parte de la sociedad”, explicó a Publimetro Hugo Daniel Montoya, presidente del Movimiento Cannábico Guanajuato.
La rodada partió del Fórum Cultural y avanzó hasta el Parque Hidalgo, donde la escena cambió el paisaje tradicional: bicicletas recargadas, música en vivo y grupos reunidos bajo palmeras altas que, por momentos, daban al espacio un aire californiano. El olor —espeso, reconocible— se instaló en el ambiente como una declaración abierta.
Ahí, en la concha acústica —durante años un punto donde el consumo se hacía a escondidas—, hoy sin esa estructura, el espacio se resignificó. Lo que antes ocurría en los márgenes, ahora se vivió a la vista de todos, personas fumando sin ocultarse, celebrando el 4/20, la fecha más emblemática de la cultura cannábica a nivel global.
La formalización del colectivo no es un gesto menor. Implica la posibilidad de acceder a mecanismos institucionales, participar en el debate público y llevar su agenda al poder legislativo, tanto local como federal.
El planteamiento de los organizadores es dejar de tratar el consumo como un tema de seguridad pública.
“No se debe criminalizar a las personas por portar cannabis. Si hay consumo problemático, debe atenderse desde la salud”,
Montoya, organizador y activita procanabis
En una ciudad considerada de perfil conservador, la rodada ha ganado presencia con cada edición. Esta vez, además de la visibilidad, dejó un cambio sustancia, el movimiento busca pasar de la tolerancia social a la incidencia legal.