Guanajuato.- La violencia homicida contra niñas, niños y adolescentes (NNA) en Guanajuato está golpeando especialmente a los varones, al ser el 87 % de las víctimas y en 9 de cada 10 casos, la agresión es por arma de fuego.
Contra niñas y mujeres adolescentes ocurre principalmente la violencia sexual y psicológica.
En tanto que la violencia familiar contra niños es el delito que más afecta a todo el grupo etario, de 0 a 17 años, al registrar un promedio anual de 3,400 víctimas, es decir, nueve casos por día.
Estas fueron parte de las cifras que brindó el Observatorio Ciudadano de León (OCL), al presentar su reporte “Infancias y Adolescencias víctimas de violencia”, sobre la incidencia delictiva en el estado de Guanajuato y en el municipio de León, así como datos sobre lesiones y homicidios registrados por la Secretaría de Salud federal.
Mayra Legaspi Tristan, directora ejecutiva del OCL y el consejero Fernando Pérez Garcidueñas, exhortaron a recordar que detrás de cada caso hay una persona vulnerada, por lo que la sociedad debe comprometerse con el bienestar de las infancias y adolescencias, especialmente cuando fallan sus padres o cuidadores.
“Hablar de niñas, niños y adolescentes representa asumir un papel mucho más activo, (…) pensar que estamos construyendo niños ‘rotos’ o con grandes problemas en violencias (de muchos tipos…) la cual tenemos que verla como violencia estructural, donde el cambio cultural y el cambio social está en manos de cada uno”, aseguró Mayra Legaspi.
Después del análisis de cifras, destacó que con la participación de todos se puede lograr romper el paradigma de que la crianza con violencia es la solución, pues no es así. El primer paso, dijo, es no ser indiferente ni normalizar estos hechos.
Las cifras fueron presentadas en el marco del Día del Niño y de la Niña, que se celebra cada 30 de abril.
Disminuyen asesinatos, crecen lesiones
El informe, con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, también reveló que aunque la cantidad de homicidios dolosos han disminuido desde el pico registrado en 2024 (con 157 casos), otros dos delitos han aumentado en el estado: las lesiones dolosas y la violación.
En el primer caso, se pasó de 6.48 % del total de víctimas en 2023, al 8.39 % en 2025, registrando ese año 1,799 casos. Es decir, cada vez más niños, niñas y adolescentes son víctimas de lesiones intencionales.
La violación, el otro delito con alza importante, presentó incremento del 24%, al registrar 530 víctimas en 2025. Es decir, cuatro de cada diez víctimas de violación en el Estado son NNA.
En el caso del municipio de León, el reporte del OCL indicó una disminución del 52.9% en homicidios dolosos en 2025 respecto a un año antes, es decir, 16 víctimas contra las 34 de 2024.
Mientras que el delito de violencia familiar registró una caída anual del 39.1 %, al registrar 458 casos en 2025, contra los 752 de 2024 y 816 de 2023.
Nueva metodología
El análisis realizado por el Observatorio a las cifras de incidencia delictiva del primer bimestre de 2026 (enero y febrero), incluyó la revisión de más delitos: hasta 2025 eran 7 y a partir de este año son 21, con segmentaciones por grupos etarios y por género, y por municipio.
El reporte presentado este miércoles indicó que las principales víctimas de las lesiones dolosas son los varones, con 223 víctimas, y 18 de homicidio doloso.
En tanto que las niñas y adolescentes mujeres fueron blanco de los delitos sexuales, con 164 víctimas de abuso sexual y 85 de violación.
Una proporción similar se observa para los delitos cometidos en León: aquellos relacionados contra la vida se ensañaron con los hombres y los delitos sexuales, contra las mujeres.
Atiende Sector Salud de urgencias abuso sexual
En este rubro, el Sector Salud indicó que en Guanajuato la principal causa de urgencias e ingresos hospitalarios entre NNA entre 2023 y 2025 fueron el abuso sexual, con 200 atenciones en promedio por año, con el 87 % de víctimas mujeres, y el envenenamiento por sustancias, con 138 atenciones anuales en promedio, donde el 61 % fueron mujeres.
En León, la situación se invierte, hay más delitos por envenenamiento por sustancias, seguido de atención a abusos sexuales. En estos casos fueron 54 y 39 atenciones promedio por año.
Se destaca que, en las atenciones por violencia psicológica, casi la totalidad corresponden a niñas y adolescentes, con el 95 % (estado) y 97 % (municipio).
En los meses de enero y febrero de 2026, se siguió una tendencia similar.
Un análisis de AM publicado el 13 de abril sobre lesiones provocadas a NNA por violencia familiar, mostró que el parentesco es uno de los focos de riesgo: en 87 de los 214 casos reportados, el principal agresor fue el cónyuge, pareja o novio.
Atención plena y tiempo, el bálsamo
Durante el encuentro participó Juana Camarena Arredondo, especialista en psicología clínica, quien destacó que las deficiencias en la crianza por parte del padre, la madre y/o cuidador principal, tienen consecuencias neurobiológicas, emocionales y relacionales en el comportamiento presente y futuro del niño o niña.
Indicó que un análisis de las cifras delictivas del trienio 2023-2025 muestra que “la violencia contra infancias opera como un sistema interconectado: la violencia familiar genera vulnerabilidad frente al abuso sexual, la marginalidad facilita el reclutamiento militar, y el consumo de sustancias funciona como válvula de escape del sufrimiento psíquico acumulado”.
La especialista destacó que antes, en las familias numerosas, la ausencia de los padres se suplía con presencia de hermanos y hermanas, algo que ya no es posible ahora, con familias reducidas.
Alertó que hoy día, la televisión, los videojuegos o incluso el teléfono celular con internet se han vuelto “los guardianes” de las infancias.
Esta negligencia y descuido, reconoció, no es intencional pero sí es real.
“Me toca ver en los procesos de acompañamiento que los niños dejan de creer en la autoridad, pues dicen, ni saben mejor ya no le pregunto, ¿a quien le pregunto?, a quien le conteste aunque sean mentiras, pero le contestan”.
Juana Camarena advirtió que la violencia escala, es una espiral que inicia con empujones y termina en homicidio. “Y ¿Quién dice: detente? La autoridad”.
La psicóloga propuso convertirnos en agentes comunitarios, voltear a ver al otro, y ayudar a crear una red de escucha y de apoyo, y a los gobiernos, invertir en la prevención.
HLL