
El 2 de mayo, tras el reporte de aprobación de Rocha Moya sobre tomar una licencia de la gobernatura de Sinaloa, se puso en cuestión si se le revocaría el derecho al fuero.
Rubén Rocha Mota, junto con otros 9 funcionarios del gobierno de Sinaloa, fueron señalados por la Fiscalía de Nueva York, en Estados Unidos, como presuntos colaboradores del crimen organizado, específicamente con la facción de Los Chapitos, del cártel de Sinaloa.
Aunque la Fiscalía General de la República argumentó que no había suficientes pruebas para generar una extradición de los acusados a Estados Unidos, el gobernador de Sinaloa y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, decidieron tomar una licencia de sus cargos gubernamentales.
Previamente, se había estipulado que Rubén Rocha Mota mantendría su fuero. Sin embargo, el ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, aseguró que el entonces gobernador perdió el fuero, al momento que pidió la licencia temporal.
‘El fuero protege a la función, no a la persona. Quien obtiene una licencia ya no ejerce la función; por tanto, puede ser detenida como cualquier persona’ explicó Zaldívar.