“En un mundo podrío y sin ética, a las personas desentes sólo nos queda la estética”. Esto lo dijo el conspicuo Makinavaja, personaje del genial Ivá, en las páginas de El Jueves. Fue en el siglo pasado, pero el apotegma sigue vigente. Más vigente que nunca, diría yo. Ante un mundo salvajemente proceloso sólo nos queda guardar las formas. Y es lo que se ha intentado con el rediseño de MUNDIARIO. Guardar las formas.
Seguramente el distinguido lector ya se ha percatado de que MUNDIARIO tiene nuevo aspecto.. Nuevas formas. Un look asimilable al de los grandes diarios anglosajones (The Washington Post, The New York Times...) e incluso españoles (El País) pero con una marcada personalidad propia. La que le da, por ejemplo, esta combinación de colores: la honestidad del fondo blanco, la contundencia de la letra negra, negro sobre blanco, sinónimo de claridad; y el toque amarillo que le proporciona un aire urbano, inspirado en los taxis de Barcelona o Nueva York.
Un estilo propio que le otorga también la tipografía elegida: Source Serif 4, una fuente inspirada en la genialidad de Pierre-Simon Fournier, insigne tipógrafo francés del siglo XVIII, apodado "el Joven". Este artista no solo diseñaba letras; las medía con la precisión de un relojero. Fue él quien inventó el punto tipográfico, el sistema que todavía hoy usamos para decidir si un texto es grande o pequeño. Pierre-Simon creía que una letra debía ser elegante, pero sobre todo, útil. Su estilo Rococó no era solo adorno; era claridad. Esa misma claridad es la que busca la Source Serif 4, inspirada en sus trazos: una fuente que no cansa la vista, que fluye y que respeta al lector.
Pero a usted, querido lector, seguro que el apellido Fournier le suena a algo más lúdico: a la baraja española. La historia se pone interesante cuando la tinta de Pierre-Simon cruza la frontera y llega a manos de su bisnieto, Heraclio Fournier. Afincado en Vitoria, Heraclio decidió que las cartas de juego en España eran, hablando mal, un desastre: feas, frágiles y fáciles de trucar.
Heraclio aplicó la obsesión por el detalle de su bisabuelo a los naipes. Se dice que supervisaba cada plancha de impresión buscando el más mínimo error. Su estrategia de marketing fue la "transparencia total": puso su nombre en el as de oros para garantizar que su baraja era de calidad, honesta y sin marcas. Quería que el jugador, al ver el sello de "Fournier", se sintiera seguro.
Home de MUNDIARIO el 4 de mayo de 2026. / Mundiario
Al elegir la Source Serif 4, hemos querido extrapolar los valores de don Heraclio a nuestro diseño:
Honestidad: Al igual que el as de oros de Fournier, queremos que nuestra tipografía sea un sello de confianza. Un texto limpio invita a una lectura honesta.
Resistencia: Heraclio fabricaba cartas que duraban mil partidas. Nuestra fuente está diseñada para aguantar el ritmo digital sin perder ni un ápice de elegancia.
Claridad en la oscuridad: Si las cartas de Fournier estaban diseñadas para distinguirse con claridad en tabernas con poca luz, nuestro periódico debe leerse cómodamente en cualquier pantalla o situación.
Así que nos la hemos jugado con una mano que combina la tradición periodística clásica anglosajona con la honestidad y firmeza de la baraja española y la delicadeza y claridad de los trazos de uno de los más grandes tipógrafos de la historia. Una mano ganadora.
Y el resultado es este MUNDIARIO que esta usted ojeando, egregio lector, un periódico honesto porque que guarece las más dispares corrientes de opinión (siempre dentro de lo legal y razonable), honesto porque no esconde su vocación plural y tolerante en un entorno que adolece de intransigencia, y honesto por puro respeto a los principios básicos del periodismo, hoy tan denostado.
"La mujer del César no solo debe ser honrada; también debe parecerlo", y en el espíritu de ese aforismo romano, el rediseño de MUNDIARIO pretende hacer honor a los valores de este medio: no solo es un periódico con principios, sino que lo parece porque guarda las formas. @mundiario