
Los Leones volvieron a ganar y ahora vuelven a casa para enfrentarse a la mejor ofensiva de la Liga Mexicana.
Un panorámico cuadrangular de Dalton Guthrie, de tres carreras en la octava entrada, tras una muy rara actuación del lanzador Darrell Thompson, coronó una remontada de los melenudos para vencer 6-3 a los Piratas de Campeche, agenciándose la serie en el Estadio “Nelson Barrera Romellón”.
Fue la segunda victoria seguida para las fieras (récord de 9-15), ambas bajo la férula del piloto interino Adulfo Camacho, tras perder 11 duelos seguidos. El viernes estarán en el Parque Kukulcán ante los Guerreros de Oaxaca (14-10), que llegan al Mayab con la astronómica cifra de 181 carreras anotadas (Yucatán llegó apenas a 93 con las de anoche).
Alonso Gaitán, colocado de primer bate, se fue de 4-2; Yadir Drake conectó de 3-3, con par de pasaportes, y Edwin Ríos tuvo par de imparables, en un ataque de 10 inatrapables en total.
Estevan Florial tuvo dos turnos con casa llena: en uno gorreó la inicial para una carrera de caballito; en otro, bateó para doble matanza, y se fue igual con tres chocolates. El que fuera promesa de los Yanquis va con porcentaje de .183.
Campeche se puso 3-0 ante Yoanner Negrín tras tres entradas, pero se le acabó el gas a la novena filibustera cuando el “Asere” se fue.
Entre siete relevistas aislaron cinco hits, con victoria para Miguel Castro y salvamento para Colton Brewer. El cuerpo de relevistas de los Leones ha brillado intensamente a pesar de la mala racha de derrotas.
Yucatán, que sigue viéndose distinto tras cambiar de mánager el miércoles, se acercó 3-2 en la cuarta entrada, y empató en la séptima con un rodado para doble matanza, de Jordan Díaz.
En la octava, el relevista Thompson parecía salir en orden, pero un error de Adilson Russell en jugada que parecía el tercer out (rola de Erik González) dio paso al hundimiento del buque pirata. Tras esa pifia de dos bases, se ordenó base intencional al emergente Henry Ramos, pero Thompson como que hizo caso omiso a la petición de la caseta. No pasó las cuatro pitcheadas afuera que pedía el receptor, sino que dejó que muriera el tiempo permitido y Ramos se fue a primera sin recibir un solo lanzamiento. Al siguiente turno, Guthrie se enredó con una pelota cómoda que terminó en las escaleras de la caseta de bomberos detrás del bullpen del lado izquierdo.— Gaspar Silveira Malaver