
Una de las elecciones menos concurridas es la de legisladores. Y no me cabe la menor duda de que eso sucede, en mucho, por la falta de conocimiento de los deberes del Poder Legislativo, de sus funciones y facultades. El Poder Legislativo es esencial para tener una democracia sana, toda vez que es el encargado de crear, modificar y derogar las leyes que rigen a un país o a una entidad federativa. El Poder Legislativo garantiza la representación plural de la ciudadanía, equilibra al gobierno y evita la concentración del poder en una sola figura. Sus funciones esenciales son: La creación de normas jurídicas, es decir, la elaboración del marco jurídico que define ni más ni menos los derechos y obligaciones de todos los ciudadanos, empresas e instituciones, adaptándose a las necesidades cambiantes de la sociedad. En él reside la representación popular, al integrarse legisladores electos por el sufragio popular, se da voz a los diversos sectores de la población, con distintas ideologías.
Otra función relevante del Poder Legislativo es que es el órgano creado ex profeso para SUPERVISAR y FISCALIZAR el actuar del gobierno, exigiendo transparencia y rendición de cuentas en el manejo de los recursos públicos. En su seno se discute, modifica y aprueba la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, decidiendo exactamente cómo se distribuye y gasta el dinero del erario público. Hago hincapié en la función de supervisión y fiscalización al Poder Ejecutivo, impuesta por el Poder Constituyente. Los equilibrios son esenciales para el buen ejercicio del poder público, eso beneficia a la población.