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Noticias de Querétaro 18 May, 2026 05:28

Los Hijos de la Corneta

Morena en el precipicio

 

La 4T atraviesa quizá su momento más delicado desde que llegó al poder. Durante años, pareció que los subsidios, el dinero repartido, los programas sociales y la narrativa del bienestar constituían una fórmula política infalible. El propio presidente Andrés Manuel López Obrador entendió desde el inicio que la construcción de una nueva hegemonía pasaba por consolidar una estructura electoral sostenida desde el presupuesto público y una poderosa narrativa emocional.

 

Pero algo comenzó a romperse desde dentro.

 

Como suele ocurrir en política, lo que parecía sólido empezó a descomponerse no por la oposición, sino por sus propias contradicciones. Y lo que emergió fue un olor cada vez más difícil de ocultar: acusaciones, investigaciones, detenciones, retiros de visas, presuntos vínculos con el crimen organizado y una sensación creciente de que el movimiento que prometió purificar la vida pública podría estar atrapado en aquello que juró combatir.

 

El mote de narcopartido, que hace algunos años habría parecido una exageración propagandística, empieza a instalarse peligrosamente en sectores de la conversación pública nacional. Exactamente igual que aquella frase que la propia 4T popularizó durante años: la mafia del poder.

 

Entonces surge la pregunta inevitable: ¿de qué está hecha realmente la política mexicana?

 

Los señalamientos sobre el entorno del gobernador Rubén Rocha Moya en Sinaloa, las investigaciones relacionadas con operadores políticos y estructuras criminales, así como los casos asociados a La Barredora, han comenzado a erosionar algo mucho más valioso que cualquier elección: la marca Morena.

 

Y en política, cuando una marca se desgasta, el deterioro suele ser rápido.

 

Ni el Tren Maya, todavía lejos de consolidarse plenamente, ni Dos Bocas, que sigue sin convertirse en el motor prometido, ni las obras faraónicas que consumieron recursos históricos han logrado traducirse en crecimiento económico sostenido, productividad o desarrollo estructural para el país. México ha resistido más por factores externos, por las remesas, por la integración comercial con Estados Unidos y por inercias macroeconómicas, que por una auténtica transformación productiva nacional.

 

Pero el desgaste más profundo no proviene solamente de los indicadores económicos. Proviene de la percepción pública. Y la percepción empieza a contaminarse.

 

El caso de Adán Augusto López Hernández, exsecretario de Gobernación y uno de los hombres más poderosos del obradorismo, junto con los escándalos vinculados a personajes de su entorno político y de seguridad, han alimentado una narrativa que golpea directamente el corazón moral del movimiento.

 

A ello se suma un escenario internacional completamente distinto al que Morena enfrentó en sus primeros años. El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha modificado radicalmente la presión sobre México. Trump no juega bajo las reglas tradicionales de la diplomacia. Ha colocado el tema del narcotráfico mexicano como prioridad estratégica y repite constantemente que los cárteles tienen un nivel inadmisible de control territorial y operativo.

 

Y el mensaje que intenta enviar al mundo es brutal: no habrá tolerancia.

 

Ahí están los ejemplos internacionales. La presión sobre Nicolás Maduro en Venezuela. La ofensiva permanente contra estructuras terroristas islámicas. La muerte del ayatolá Ali Jamenei tras los ataques sobre Irán, así como la reciente eliminación de dirigentes extremistas vinculados al Estado Islámico en operaciones internacionales coordinadas entre Estados Unidos y gobiernos africanos.

 

Trump busca proyectar una idea simple: nadie es intocable.

 

Eso no puede normalizarse. Es gravísimo.

 

Porque mientras en Palacio Nacional se insiste en minimizar o politizar los señalamientos, en distintas regiones del país la ciudadanía comienza a sentir miedo, incertidumbre y fatiga. La paciencia de la República empieza a desgastarse.

 

Y en Querétaro muchos observan el escenario con nerviosismo.

 

Gran parte de quienes se subieron al tren de la 4T en el estado dependen absolutamente de la fuerza nacional de la marca. No existe todavía un liderazgo local verdaderamente dominante, autónomo o inspirador; lo que existe es una dependencia política del color guinda, de la popularidad presidencial y del aparato narrativo construido alrededor de López Obrador y ahora de la presidenta Claudia Sheinbaum.

 

Pero cuando la marca cae, arrastra consigo a quienes vivían de ella.

 

Morena sigue siendo competitivo en varios territorios queretanos, sin duda. Pero el ambiente ya no es el mismo. El aura de inevitabilidad comenzó a fracturarse. Y eso, en política, cambia todo.

 

Quizá muchos aspirantes hoy entienden una verdad incómoda: solos valen poco; asociados a una marca poderosa parecían invencibles. El problema aparece cuando esa misma marca comienza a deslizarse por el tobogán del desgaste.

 

Tal vez estamos viendo apenas el principio del último acto de una obra que parecía eterna.

 

¿Será el 2027? ¿Será el 2030? Nadie lo sabe.

 

Porque la política cambia todos los días y México siempre encuentra la forma de sorprenderse a sí mismo.

 

Pero algo sí parece evidente: la narrativa de la transformación ya no luce invulnerable.



Rinocerontitis

 

Un pueblo cansado de ser pobre y engañado escuchó los cantos del cambio y creyó, era la esperanza del pueblo esa voz que sin tardar mucho, comenzó a permear la idea que por el bien de todos, primero estaban los pobres, o sea, ellos y en ese anhelo, con fe ciega en el discurso tipludo y altanero de un rinoceronte, sin darse cuenta comenzaron a transformarse en rinocerontes todos, así cada miembro de su partido se transformó y caminaban empujando con el cuerno hasta derribar lo que se oponía; luego el Rinoceronte mayor llegó a gobernar la ciudad más grande y puso a sus rinocerontitos en delegaciones y puestos clave, pactó y ofreció hasta o que aún no tenía; acusaba a sus adversarios de ser la mafia del poder, de tener un pueblo pobre y gobiernos ricos, de ser pan con lo mismo y entonces, los maestros dejaron de creer en el águila real, para convertirse en rinocerontes y sus alumnos no escaparon a la metamorfosis y ésta llegó a los sistemas de salud, a la justicia y el Rinoceronte mayor sintió la fuerza necesaria y por tercera vez con sus rinocerontezcas huestes empelló contra el palacio nacional, y después de dos intentos y 12 años de transformación de la vida nacional, por fin llegó a gobernar todo: rechazó el Ejército hasta que vio que se convertían en rinocerontes todos los generales, los insultó y vejó y creo una guardia nacional de puros rinocerontes, entonces los rinocerontes tomaron el senado y la cámara de diputados y la suprema corte y se estableció que siendo un pueblo pacifista, la política sería de “abrazos y no balazos”, dando manga ancha a los criminales, permitiendo excesos y atacando y culpando de todo al único humano que no sufrió esa metamorfosis, un hombre para entonces minusvalorado y aficionado a las bebidas alcohólicas… saqué usted sus conclusiones.

 

La conformidad social fue evidente, sus plazas se veían repletas con los rinocerontes que viajaban de cualquier punto para responder al llamado.

Los medios también se vieron —salvo valiosas excepciones— convertidos al rinocerontismo y daba cuenta elocuentemente de las rinocenteses del Rinoceronte y sus rinocerontitos, que, para entonces, ya gozaban de los privilegios del cuerno duro.

A la cultura y la educación también llegaron Rinocerontes y aplastándose sobre los legados impusieron su criterio y hasta crearon una nueva escuela y un humanismo rinocentarizado.

Vinieron tiempos de cambio, pero no hubo tal, los rinocerontes siguieron impidiendo su fuerza bruta, acabando con la responsabilidad individual, destrozando la lógica por medio del movimiento de masas, la alienación colectiva, la filosofía y la moral estableciendo la rinocerontitis como el sistema ideal, es decir el totalitarismo disfrazado… la pérdida del pensamiento único para aceptar que quienes prometieron trabajar por los pobres vivieran como los más ricos, que robaran al pueblo que juraron defender, acabando con las arcas y repartiendo miserias para mantener a los rinocerontes en calma y contentos con sus mesadas.

Si ustedes preguntan qué pueblo es ese, les diremos que, ofreciendo disculpas, por tan mala parodia, a Eugene Ionesco, de su obra El Rinoceronte, la más destacada del Teatro del Absurdo, él sitúa un pueblo en Francia en 1959 y su parecido con México en 2026… es mera coincidencia. 

 

Sinergia

 

La palabra Sinergia ya no se escucha únicamente en Querétaro. Poco a poco comienza a extenderse a otros estados, impulsada por una lógica que hoy parece inevitable: frente a los fenómenos delictivos, la coordinación entre instituciones dejó de ser opcional.

Lo que en Querétaro nació como una forma de coordinación entre instituciones, hoy empieza a convertirse en una referencia sobre cómo enfrentar fenómenos delictivos que ya no entienden de límites territoriales. La colaboración dejó de ser únicamente una fotografía institucional o un mensaje político; comenzó a traducirse en resultados operativos, investigaciones compartidas y detenciones relevantes que impactan incluso fuera del estado.

Sinergia ya no solo se menciona en Querétaro. La palabra empieza a aparecer en reuniones, declaraciones y acciones en distintos puntos del país, porque la realidad obligó a entender algo básico: ningún estado puede enfrentar solo a la delincuencia.

En Querétaro, esa estrategia ha permitido consolidar una capacidad operativa que hoy se refleja en cateos simultáneos, intercambio de inteligencia, coordinación interestatal y resultados concretos. La fiscalía general del Estado ha insistido durante meses en una idea que poco a poco se vuelve visible: a mayor operatividad, menor incidencia delictiva.

La reciente detención de un supuesto empresario acusado de cometer un fraude cercano a los 50 millones de pesos en Nuevo León es un ejemplo claro de ello; el hombre fue localizado en Querétaro. La captura no ocurrió por casualidad ni por una acción aislada; fue resultado de esta Sinergia entre instituciones, intercambio de información y capacidad de reacción.

Ese tipo de casos reflejan algo importante: Querétaro dejó de ser únicamente un estado que atiende delitos locales para convertirse también en un punto estratégico de colaboración nacional. Hoy, investigaciones iniciadas en otras entidades encuentran apoyo operativo aquí, y viceversa.

Lo mismo ocurre con múltiples detenciones derivadas de órdenes de aprehensión cumplimentadas mediante colaboración con otras fiscalías y corporaciones del país. La lógica de Sinergia ha permitido que objetivos prioritarios, generadores de violencia y personas buscadas por cualquier delito puedan ser ubicados y detenidos gracias al trabajo conjunto.

Pero la estrategia no se limita a las detenciones. También se refleja en operativos simultáneos, cateos coordinados y acciones donde participan corporaciones estatales, municipales y federales bajo una misma línea de trabajo. En muchos casos, la rapidez con la que se ejecutan estas acciones responde precisamente a esa capacidad de compartir inteligencia y actuar en conjunto.

Por eso la palabra Sinergia empieza a sonar más allá de Querétaro. Porque detrás del concepto ya existen resultados medibles, operativos visibles y una narrativa que otros estados comienzan a observar.

 

Capacidad operativa y escucha activa

 

La reciente sesión de Cabildo en Corregidora consolidó la marca política de Chepe Guerrero como un perfil de alta capacidad operativa y escucha activa. Al lograr la aprobación por unanimidad de una decisión de gran impacto, el alcalde demuestra que su gestión no se basa en la improvisación, sino en traducir las demandas ciudadanas en acciones claras y contundentes.

El ejemplo definitivo fue la suspensión de la concesión del servicio de tratamiento y disposición final de residuos sólidos urbanos. Esta medida atiende una necesidad social directa y prioritaria, demostrando que al gobierno municipal no le tiembla la mano para defender el bienestar de la comunidad y exigir eficiencia.

Más allá del decreto, el verdadero sentido político de Guerrero radica en su destreza para unificar criterios y operar con éxito la unanimidad dentro de su Cabildo y atendiendo a los ciudadanos. Con un liderazgo que cumple, genera consensos institucionales y pone orden, queda claro que en Corregidora la gente sí es escuchada y se puede confiar en su rumbo, a pesar de lo que otros actores políticos quieren mal informar.



Tertulia 

 

Don Matías recordaba a quienes llegaron a la Tertulia, si recordaban porque López Obrador ha criticado tanto salinas de Gortari, entre otras cosas por haber privatizado Telmex, lo que no ha sido posible que se explique, porque Carlos Slim siempre es el beneficiario, con Salinas, Fox, Calderon Peña Y con AMLO como jefe de Gobierno y presidente y actualmente sigue siendo de los contratistas favoritos del Gobierno de la República, puras amnesias y silencios.

Doña Cristina preguntó sobre quién le explicaba el galimatías que se generó por las declaraciones contradictorias entre la Guardia Nacional y el Fiscal Estatal sobre la presencia de organizaciones delincuenciales en territorio estatal, a quien se debe creer, según los aires más o menos de tranquilidad.

El joven Martín estudiante del Tec. de Monterrey comentó la preocupación que resulta entre los estudiantes y sus familias después de varias pláticas académicas sobre la ausencia del Estado de Derecho y de seguridad jurídica de los gobernados.

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