
Aaron Rodgers volvió con los Acereros de Pittsburgh para su temporada 22 en la NFL, tras firmar por un año con el equipo al que llevó al título de la AFC Norte el invierno pasado.
El veterano mariscal apareció ayer en el inicio de las actividades organizadas voluntarias del club usando el número 8.
El linebacker Payton Wilson admitió sentirse “impactado” al verlo nuevamente en las instalaciones del equipo y aseguró que será “increíble” tenerlo de vuelta, aunque bromeó con que hará “mucho más difícil” el trabajo de la defensiva durante la pretemporada.
Michael Pittman Jr., llegado en un canje desde Indianápolis, dijo que tenía “una buena corazonada” sobre el regreso del quarterback, aunque sabía que “Aaron va a hacer lo que Aaron quiera hacer”.
También rió al ser cuestionado sobre si ayudó a convencerlo.
“Me gustaría decir que sí, pero probablemente no”, dijo Pittman, quien agregó que “ojalá haya tenido algún pequeño efecto en él”.
Rodgers lanzó para 24 pases de touchdown y siete intercepciones en su primera campaña con Pittsburgh. Su regreso aplaza la búsqueda del próximo quarterback franquicia del equipo.