El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, pidió a gobiernos aliados reforzar acciones contra organizaciones consideradas amenazas terroristas, entre ellas el Cártel de Sinaloa, durante una conferencia internacional realizada en París, Francia. El funcionario de la administración de Donald Trump sostuvo que el combate al financiamiento ilícito requiere una respuesta coordinada a nivel global y advirtió que Washington no puede enfrentar solo estas amenazas.
De acuerdo con AFP, durante su participación en el foro del G7 denominado “No al financiamiento del terrorismo”, Bessent señaló que las redes vinculadas con grupos extremistas, estructuras clandestinas y organizaciones criminales operan más allá de las fronteras nacionales y utilizan mecanismos financieros complejos para sostener sus actividades. En ese contexto, mencionó directamente al Cártel de Sinaloa junto con organizaciones como Hezbolá e incluso estructuras relacionadas con Irán.
EEUU pide a sus aliados desmantelar empresas y redes vinculadas al terrorismo iraní y al Cártel de Sinaloa mientras endurece su estrategia global contra el financiamiento ilícito. | Crédito: REUTERS/El UniversalLas declaraciones ocurren en medio del endurecimiento del discurso de seguridad nacional impulsado por el gobierno de Donald Trump, particularmente en temas relacionados con narcotráfico, migración y financiamiento ilícito. Además, reflejan la intención de Washington de ampliar la cooperación internacional para atacar no solo a grupos armados, sino también a las redes económicas que les permiten operar.
El mensaje de EEUU contra el financiamiento criminal internacional
Frente a representantes internacionales reunidos en París, Scott Bessent aseguró que las sanciones económicas deben utilizarse como herramientas para modificar conductas y no únicamente como mecanismos de castigo.
El funcionario afirmó que muchas veces Estados Unidos parece estar “solo” en la lucha contra estructuras relacionadas con terrorismo y crimen organizado, especialmente aquellas vinculadas con Irán. Según expuso, la estrategia actual busca cerrar espacios financieros utilizados por organizaciones criminales y redes de evasión internacional.
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En su discurso, Bessent declaró: “Si de verdad queremos decir no al dinero para el terrorismo, entonces no debe haber lugar para excusas”.
Además, explicó que el Departamento del Tesoro está revisando sanciones consideradas obsoletas para concentrarse en esquemas más sofisticados de financiamiento ilegal. Según el secretario, mantener restricciones sin resultados concretos puede generar consecuencias prolongadas e impredecibles para las poblaciones afectadas.
El Cártel de Sinaloa aparece en discurso junto a Hezbolá e Irán
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la inclusión del Cártel de Sinaloa dentro de una lista de amenazas que, según el gobierno estadounidense, requieren una respuesta internacional coordinada.
Bessent sostuvo que la cooperación global deberá incluir medidas específicas como:
- Designar financistas vinculados con redes criminales y terroristas
- Desmantelar empresas fantasma utilizadas para mover recursos ilícitos
- Cerrar sucursales bancarias relacionadas con operaciones clandestinas
- Combatir redes financieras ocultas en Medio Oriente, Asia y otras regiones
Dentro de ese contexto, el funcionario mencionó que los aliados de Washington deberán responder “con firmeza” a amenazas que van “desde Hezbolá hasta el Cártel de Sinaloa”.
La declaración resulta relevante porque refuerza el enfoque de sectores del gobierno de Donald Trump que buscan tratar a ciertos cárteles mexicanos como organizaciones con características similares a grupos terroristas internacionales.
Las sanciones económicas como eje de la estrategia de Trump
El presidente Donald Trump anunció desde el Air Force One que aceptaría un plazo de 20 años para que Irán suspenda el enriquecimiento de uranio. (Reuters)Otro aspecto central del discurso fue la defensa de las sanciones económicas como herramienta de política exterior y seguridad nacional.
Scott Bessent afirmó que las restricciones financieras “no son actos de agresión, sino instrumentos de paz”, ya que buscan acelerar cambios de comportamiento dentro de estructuras consideradas peligrosas para la estabilidad internacional.
El funcionario también reconoció que las sanciones deben tener objetivos claros y una duración razonable para evitar efectos negativos a largo plazo. Según explicó, mantener medidas durante años sin resultados visibles puede provocar impactos generacionales difíciles de prever.
Esa postura forma parte de la estrategia que actualmente impulsa el gobierno republicano para aumentar la presión económica sobre actores vinculados con terrorismo, evasión financiera y narcotráfico internacional.
El llamado de Washington a sus aliados internacionales
Hacia el cierre de su intervención, el secretario del Tesoro insistió en que la cooperación internacional será indispensable para enfrentar amenazas transnacionales.
Bessent pidió a los países europeos aumentar acciones contra estructuras relacionadas con Irán, mientras que llamó a gobiernos de Medio Oriente, Asia y otras regiones a colaborar en el combate contra redes bancarias clandestinas y grupos criminales.
“Las amenazas trascienden fronteras, nuestra unidad de propósito debe trascender cualquier límite”, expresó el funcionario estadounidense al reiterar el llamado a respaldar la estrategia impulsada por Estados Unidos contra organizaciones señaladas por financiar terrorismo y narcotráfico.