nullIván Torres/Rotaciones del Mundial
La reventa de boletos para la Copa del Mundo alcanzan sus máximos históricos, hay entradas de los partidos de los equipos locales que llegan a 200 mil pesos y aunque son en buenas localidades, no son las mejores. Recuerdo que en el mundial de 1986, quienes tenían un poder adquisitivo bueno, digamos de un ingreso medio, podía comprar una serie completa de tres partidos en un millón de pesos de entonces, ahora serían unos 2 mil dólares.
Ahora un boleto no baja de mil 500 dólares, hablando de partidos top, es decir, un España contra Uruguay, Brasil ante Escocia o los de segunda ronda. El futbol ya no es de un alcance promedio, parecería que la aristocracia del futbol se impone al pagar precios desorbitantes. El año pasado, en el famoso mundial de clubes realizado en los Estados Unidos, se vieron precios muy altos y como consecuencia estadios vacíos.
Esperamos que en esta ocasión no sea así, que la fiesta del balompié este cerca de la gente, que exista ese ambiente futbolero en el que los ciudadanos de todas las naciones participantes accedan a ver a su equipo y se genere ese vinculo colorido en las calles donde prevalece la buena vibra, la gente alegre vitoreando a su selección, antes, durante y después de un partido.
Ojalá que se sienta esa fiebre positiva del Mundial. Los precios de los boletos puede ser la diferencia en tener acceso o no esa fiesta que hoy se pinta de élite poco accesible. Esperemos que no sea como hace un año, donde se vieron estadios vacíos y no sea el mundial de la frivolidad. Queda para la reflexión.