El petróleo cayó cerca de 6% este miércoles después de que el Presidente Donald Trump volvió a decir que la guerra con Irán terminará "muy pronto", aunque los inversionistas siguen mostrándose cautelosos sobre las negociaciones, ya que persisten las interrupciones en el suministro de Medio Oriente.
Los futuros del crudo Brent se hundieron 6.26 dólares, o un 5.63%, a 105.05 dólares por barril, y los del West Texas Intermediate estadounidense perdieron 5.89 dólares, o un 5.66%, hasta los 98.26 dólares.
Trump dijo este miércoles que las negociaciones con Irán están en su fase final, al tiempo que advirtió de nuevos ataques a menos que Irán acepte un acuerdo sobre su programa nuclear.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que Teherán está dispuesto a elaborar protocolos para garantizar la seguridad del tráfico marítimo en cooperación con otros Estados, sin dar más detalles.
Los analistas de Citi dijeron el martes que esperan que el Brent suba a 120 dólares el barril a corto plazo, señalando que los mercados petroleros están subestimando el riesgo de una interrupción prolongada del suministro, y Wood Mackenzie estimó que podría acercarse a los 200 dólares si el estrecho de Ormuz permanece cerrado en su mayor parte hasta finales de año.
La prima de los contratos de Brent para entrega el próximo mes sobre los contratos para entrega en seis meses -un indicador de la percepción de los operadores sobre la actual escasez de suministro- se sitúa en torno a los 20 dólares por barril, muy por debajo de los máximos del mes pasado, que superaban los 35 dólares.
El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, afirmó que algunos países están levantando las sanciones al petróleo ruso porque los mercados mundiales no pueden funcionar sin él, según informó la agencia estatal de noticias TASS.
Además, tres superpetroleros cruzaban el estrecho de Ormuz, transportando crudo con destino a Asia, tras esperar más de dos meses con 6 millones de barriles de crudo de Medio Oriente a bordo. El número de buques que cruzan el estrecho sigue estando muy por debajo de los aproximadamente 130 que lo cruzaban a diario antes de la guerra.
Para compensar el déficit de suministro, los países están recurriendo a las reservas comerciales y estratégicas.
Las existencias de crudo y gasolina de Estados Unidos disminuyeron la semana pasada, mientras que las de destilados aumentaron, informó la Administración de Información de Energía (EIA, por su sigla en inglés).