
Esta gastrónoma-filósofa del sabor les desea compartir vivencias, viajes, sabores y recetas ligadas a nuestra tradición de parrilla.
Hablar del nopal es hablar de México. Pocas plantas representan tanto nuestra historia, nuestra cocina y nuestra identidad como este tesoro verde lleno de espinas, sabor y tradición. Desde tiempos prehispánicos, el nopal ha acompañado a las familias mexicanas en la mesa, en el campo y hasta en nuestra bandera nacional.
LA CUNA DESÉRTICA DEL NOPAL
El origen del nopal se encuentra en América, principalmente en las zonas áridas y semiáridas de México. Los pueblos originarios lo domesticaron hace miles de años y aprendieron a aprovecharlo completo: las pencas tiernas para comer, el fruto —la tuna— para preparar bebidas y postres, e incluso sus propiedades medicinales para aliviar inflamaciones y controlar el azúcar en la sangre.