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El Economista 24 May, 2026 22:28

Birmex enciende fuegos innecesarios en tiempos de desabasto crónico

La reciente decisión del Gobierno federal de exigir a las farmacéuticas incluir leyendas oficiales y elementos de identidad gubernamental —como la ilustración de la “Joven Mexicana”— en los empaques secundarios y colectivos de medicamentos destinados al sistema público de salud ha desatado un intenso debate en redes sociales.

La medida forma parte del anexo técnico de la compra consolidada de insumos para 2027-2028, coordinada por Birmex, y ha sido presentada por la Secretaría de Salud como un mecanismo administrativo de trazabilidad contra el desvío irregular al mercado negro. Sin embargo, hay varias evidencias de que más bien es un paso innecesario que añade tensión a un sector sensible y muy desgastado. No es la primera vez que se exigen leyendas en los empaques de medicamentos que compra el Gobierno. Desde gobiernos priistas se han exigido frases como “Prohibida su venta” o “Propiedad del Sector Salud” para distinguir los insumos gratuitos. Más recientemente, en 2021, se incorporó la clave del Compendio Nacional de Insumos para la Salud (CNIS) como requisito adicional.

La novedad ahora radica en que Birmex pide incluir elementos visuales institucionales de la 4T y el momento político en que se aplica.

La polémica explotó porque se vinculó directamente al retraso de la convocatoria de la mega-compra (postergada unos 15 días; la versión final está prevista para el 29 de mayo), en un contexto de quejas históricas por desabasto en el IMSS-Bienestar y otras instituciones del sistema de salud. Organizaciones de pacientes, como Nariz Roja A.C. (que hace recaudaciones entre la ciudadanía para conseguir darle medicamento a pacientes no cubiertos), reconocen la intención de control que persigue la medida, pero la consideran ineficaz, pues las leyendas no impiden ni el robo ni la falsificación como se hace hoy, señalan, y piden que el foco esté en la entrega oportuna de medicamentos y en sanciones reales al robo interno, no en etiquetas.

La Secretaría de Salud defiende la medida argumentando que fortalece la trazabilidad y sirve como herramienta técnica contra la corrupción en el abasto y contra el llamado “robo hormiga” —el desvío paulatino de medicamentos que luego aparecen en el mercado informal. Según la dependencia, se trata de proteger recursos públicos y evitar que los insumos terminen vendidos ilegalmente. ¿Pero realmente lo es?

Hoy en día, poner leyendas impresas en los empaques parece una solución arcaica frente a las tecnologías de identificación de productos de salud que ya se exigen en Estados Unidos y Europa. La transición del código de barras tradicional a códigos dinámicos o inteligentes permite que cualquier paciente escanee la caja con su teléfono móvil y verifique de inmediato si el fármaco es original, legal y seguro. Es una cuestión de voluntad y coordinación: bastaría con preguntar en la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, a cargo de José Merino, para explorar estas alternativas, muy oportunas ahora para el Servicio Universal de Salud que busca lograr la interoperabilidad e integrar a las instituciones públicas de salud (IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar).

La realidad es que la medida detonó un conflicto innecesario justo cuando el terreno político empieza a calentarse rumbo a las elecciones intermedias de 2027, en las que se renovará la Cámara de Diputados, congresos locales y gubernaturas en 17 entidades de la República. En un contexto de evidente fragmentación dentro del partido oficial, este tipo de disposiciones contribuye a exacerbar la polarización en un terreno ya minado por el descontento ciudadano.

Y es que el desabasto de medicamentos se arrastra hace más de 7 años, desde que el sexenio anterior rompió la cadena de suministro de la industria farmacéutica. Ese malestar acumulado hace que cualquier iniciativa, por técnica que se presente, sea leída con lupa y sospecha. Adicionalmente, la exigencia de nuevas leyendas en empaques aprieta aún más a la industria proveedora, en especial a laboratorios pequeños y medianos. Muchos de ellos llevan años esperando que el Insabi primero y ahora el IMSS-Bienestar les liquiden adeudos heredados del sexenio anterior. El subsecretario Eduardo Clark ha reportado que esa deuda ya se ha reducido a menos de la mitad, pero la cifra que aún se le debe al sector farmacéuticos no es menor: cerca de 5,000 millones de pesos.

Al mismo tiempo, las empresas saben que para participar en las grandes compras consolidadas deben ofrecer precios riesgosamente bajos. Añadir requisitos de empaque que no resuelven problemas de fondo solo aumenta su carga operativa y financiera. Tampoco ayuda la aparente falta de disposición para adoptar medidas más serias contra el robo y la falsificación. La oposición, a través del diputado panista Éctor Jaime Ramírez Barba, ha presentado iniciativas para reforzar la trazabilidad, regular el comercio electrónico de insumos y endurecer el régimen penal contra medicamentos falsificados. Sin embargo, estas propuestas han sido descartadas por la fracción mayoritaria de Morena.

Total que la controversia sobre las leyendas en los empaques ilustra cómo un tema técnico puede convertirse en un nuevo foco rojo cuando se superpone a problemas estructurales no resueltos. El desabasto crónico, la presión sobre los proveedores y la necesidad de herramientas modernas de control siguen siendo los verdaderos desafíos. En un año preelectoral, sería prudente que las autoridades priorizaran soluciones que generen confianza y resultados tangibles, en lugar de avivar fuegos que ya arden por sí solos.

Marsi Bionics trae a México exoesqueleto para niños con parálisis cerebral

En México, la parálisis cerebral infantil tiene una incidencia de 4.4 casos por cada 1,000 nacidos vivos, lo que genera alrededor de 400,000 niños con discapacidad motora. Esta realidad se agrava porque, según UNICEF (2022), el 45.8% de la población infantil vive en pobreza, lo que limita seriamente el acceso oportuno a rehabilitación especializada. Aunque la terapia convencional sigue siendo el pilar del tratamiento, presenta limitaciones importantes en intensidad y personalización, tanto para la parálisis cerebral como para las enfermedades neuromusculares. Ante este panorama, Marsi Bionics desarrolló el primer exoesqueleto infantil del mundo: una tecnología única que permite movimiento 360° a niños que no pueden caminar. Este dispositivo supera las barreras de las terapias tradicionales al ofrecer una rehabilitación más intensiva, motivadora y completamente personalizada.

Lanzan el marcapasos más pequeño del mundo

Medtronic -de estructura estadunidense-irlandesa- está por lanzar en México su sistema de estimulación cardíaca sin cables, una tecnología innovadora que marca una nueva era en la estimulación cardíaca. Al ser mínimamente invasivo con un peso de 2 gramos, se prevé redefina el tratamiento de pacientes con alteraciones del ritmo cardiaco, ofreciendo una alternativa avanzada para mejorar su calidad de vida. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de defunción en el mundo, cobrando cada año 17.9 millones de vidas, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud. Se estima que cada año se implantan unos 600 mil marcapasos a nivel mundial. Este sistema de estimulación cardíaca sin cables es el marcapasos más pequeño del mundo, con un volumen de apenas 0.8 cc.

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