El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha aceptado la petición de la defensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y ha acordado aplazar su declaración como investigado en el denominado “caso Plus Ultra”. La comparecencia, prevista inicialmente para el 2 de junio, se celebrará finalmente los días 17 y 18 de junio, una decisión que evidencia la enorme dimensión documental y política de una causa que ha escalado rápidamente durante las últimas semanas.
El magistrado justificó el aplazamiento “teniendo en cuenta la extensión documental del presente procedimiento”, después de que la defensa alegara que el acceso al sumario completo se produjo apenas horas antes de solicitar la suspensión de la declaración. El abogado del expresidente, Víctor Moreno Catena, sostuvo que necesitaba más tiempo para estudiar adecuadamente los indicios y preparar una defensa efectiva ante unas acusaciones de enorme gravedad.
La decisión judicial no supone un cambio en el fondo de la investigación, pero sí revela algo relevante: el volumen y la complejidad del caso son ya suficientemente amplios como para dificultar incluso la preparación inmediata de la estrategia defensiva de un exjefe del Ejecutivo.
El denominado “caso Plus Ultra” ha dejado de girar exclusivamente en torno al polémico rescate de la aerolínea para convertirse en una investigación mucho más amplia sobre una presunta red internacional de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.
Según la investigación de la UDEF, Zapatero habría actuado como pieza central de una “estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias” orientada a facilitar negocios internacionales mediante contactos políticos y empresariales de alto nivel. El instructor considera que el expresidente “habría puesto sus contactos personales y su capacidad de acceso a altos cargos de la Administración al servicio de terceros interesados en obtener decisiones favorables”.
La defensa insiste en que necesita tiempo para analizar miles de documentos, informes financieros, conversaciones intervenidas y movimientos bancarios incorporados al procedimiento. Entre los elementos que aparecen en el sumario figuran pagos realizados al entorno familiar del expresidente, operaciones vinculadas al petróleo venezolano, negocios de compraventa de oro y la supuesta utilización de sociedades mercantiles para canalizar fondos.
El rescate de Plus Ultra y las sospechas sobre la red financiera
Uno de los ejes centrales de la investigación sigue siendo el rescate de Plus Ultra Líneas Aéreas por 53 millones de euros aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez.
La Policía sospecha que parte de las comisiones investigadas habrían sido canalizadas a través de sociedades vinculadas al entorno del expresidente. Entre ellas aparece Whathefav S.L., administrada por sus hijas, y Análisis Relevante SL, señaladas en el sumario como parte del entramado económico bajo sospecha.
Los investigadores sostienen que las cuentas vinculadas a la familia Rodríguez habrían recibido alrededor de 4,1 millones de euros durante los años analizados (entre 2020 y 2025). La investigación también sitúa en el centro de la operativa a Julio Martínez Martínez, considerado por los investigadores como hombre de confianza y presunto “lugarteniente” de Zapatero dentro de la estructura financiera investigada.
La aparición de documentos, agendas y anotaciones relacionadas con Venezuela ha añadido una dimensión geopolítica especialmente delicada al procedimiento. Parte de las pesquisas apuntan a que determinados operadores económicos necesitaban la intermediación o influencia del expresidente para acceder a operaciones petroleras vinculadas al régimen venezolano.
Por ahora, Zapatero mantiene públicamente una estrategia de respeto hacia la justicia y preparación exhaustiva de su defensa. Fuentes cercanas al expresidente sostienen que pretende comparecer ante el juez defendiendo su inocencia y negando cualquier participación en actividades ilícitas.
Sin embargo, la presión sobre el exlíder socialista no deja de aumentar. Las acusaciones populares ya han solicitado medidas cautelares como la retirada del pasaporte, la prohibición de salida del territorio nacional e incluso prisión provisional por un supuesto riesgo de fuga, aunque el magistrado todavía no se ha pronunciado sobre estas peticiones.
El hecho de que la declaración se haya dividido en dos jornadas consecutivas —17 y 18 de junio— también anticipa la complejidad del interrogatorio. La Audiencia Nacional deberá abordar una investigación que combina operaciones financieras, supuestas comisiones internacionales y presuntas actividades de intermediación política en varios países.
Hoy el juez Calama ha decidido aplazar la declaración de Zapatero después de que el expresidente pidiera más tiempo para preparar su defensa
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Un mes decisivo para la causa
El aplazamiento concedido por el juez Calama otorga a la defensa algo más de dos semanas adicionales para preparar la comparecencia. Pero también prolonga la expectativa política y mediática alrededor de una de las investigaciones más explosivas de los últimos años.
La Audiencia Nacional entra ahora en una fase especialmente delicada. El interrogatorio de Zapatero podría marcar el rumbo futuro del procedimiento: desde un posible refuerzo de las acusaciones hasta un cambio en la estrategia de defensa frente a unos indicios que, según el entorno del expresidente, son “más duros” de lo que inicialmente esperaban.
Mientras tanto, la investigación continúa ampliándose. Y el retraso de la declaración no reduce el impacto político del caso; simplemente pospone uno de los momentos más decisivos de una causa que amenaza con redefinir el debate sobre influencia política, poder institucional y redes internacionales de negocios en España. @mundiario