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El Financiero 27 May, 2026 04:18

Nuestro inquietante mercado laboral

Hay hechos inquietantes en el mercado laboral del país: una informalidad que no cesa y una ocupación formal que ya no crece.

El día de ayer, el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al primer trimestre del año, y en ella se observan esos hechos.

La población ocupada en México creció en 551 mil 651 personas entre el primer trimestre del 2025 y el mismo periodo de este año, lo que significa una tasa anual de 0.9 por ciento, que parece consistente con el bajo crecimiento económico que hemos tenido.

La tasa de desempleo se mantiene muy baja para estándares internacionales, pues se ubicó en 2.6 por ciento de la población económicamente activa, apenas 0.1 por ciento más que en 2025.

La estadística del INEGI, además, ofrece datos sobre la ocupación informal y por ende, podemos calcular la ocupación formal con base en la diferencia respecto al total.

En el lapso considerado la ocupación informal creció en 583 mil 153 personas, lo que significa un crecimiento de 1.8 por ciento y haber alcanzado la cifra de 32.62 millones.

La ocupación formal alcanzó en el primer trimestre de este año la cifra de 26 millones 926 mil 788 personas, mientras que la cifra del mismo periodo del año pasado fue de 26 millones 958 mil 290. Esto significa que hubo una reducción de 31 mil 502 personas, equivalente al -0.1 por ciento. En términos prácticos, quedó estancada.

La cifra de ocupados formales no coincide con la del IMSS, pues implica también otro tipo de trabajadores.

Los datos del IMSS a marzo reportaron un crecimiento de 259 mil 570 trabajadores asegurados respecto al mismo periodo del año anterior, lo que equivale a un crecimiento de 1.15 por ciento. La pérdida de empleo formal debe haber ocurrido en otros segmentos diferentes.

Así como la economía está creciendo muy poco a tasas anuales, se aprecia lo mismo en el comportamiento del empleo formal, mientras que el trabajo informal lo hace a una tasa ligeramente mayor.

La tasa de informalidad laboral no ha logrado contenerse y alcanzó el 54.8 por ciento de la población ocupada total, medio punto porcentual por arriba del 54.3 del mismo periodo del 2025.

En contraste, la población con edad y disponibilidad para trabajar, la población económicamente activa (PEA), creció en 622 mil 122 personas en los últimos doce meses.

De acuerdo con los datos de la encuesta del INEGI, el sector informal absorbe el 88 por ciento de ese crecimiento de la PEA.

Mientras este comportamiento del mercado laboral no se modifique, estaremos condenados a tener un bajo crecimiento económico o incluso un estancamiento.

La razón la hemos comentado en otras ocasiones en este espacio: la población que trabaja en la informalidad lo hace en condiciones precarias en su mayoría, lo que conduce a una productividad laboral muy por debajo de la población que lo hace en unidades formales.

La clave para elevar la proporción de la ocupación formal en el empleo total es que haya más inversión que genere oportunidades en el sector formal.

Mientras la inversión siga en niveles bajos, no vamos a lograr remontar esta situación del mercado laboral.

Aún no están disponibles los datos de inversión del primer trimestre de este año, basados en las estadísticas de la demanda global del INEGI. Pero, considerando las del cuarto trimestre de 2025, podemos observar que resultan apenas 6.2 por ciento por arriba de lo que se registró en el mismo periodo del 2018.

Esto implica que, en este periodo de 7 años, la inversión productiva total creció a un raquítico 0.9 por ciento anual en promedio.

Si consideramos el periodo de 2000 a 2018, teníamos un crecimiento de la inversión que también dejaba que desear, pero al menos promedió un 2.0 por ciento para ese lapso.

Mientras no se entienda que hay que crear condiciones para que la inversión privada crezca más, estaremos condenados a arrastrar esta condición de bajo crecimiento y escasa calidad del empleo en México.

Y eso puede tener consecuencias para la estabilidad fiscal, financiera e incluso social del país. Ojalá haya conciencia de ello.

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