HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 31 May, 2026 20:35

El fracaso de Valencia y el nacimiento del posuribismo: cómo la derecha se volcó con De la Espriella

La primera vuelta de las elecciones presidenciales ha abierto una nueva etapa en el futuro de Colombia. Durante más de 20 años, cualquier análisis sobre la derecha colombiana partía de la premisa casi inamovible de que el expresidente Álvaro Uribe era el principal articulador de ese espacio político. Sus apoyos podían impulsar candidaturas, ordenar alianzas y determinar el comportamiento de una parte significativa del electorado conservador. Sin embargo, los resultados de este domingo han asomado que su influencia se está desplazando hacia otro hombre fuerte.

La brutal derrota de Paloma Valencia, la candidata que encarnaba con mayor claridad la continuidad del uribismo tradicional, no solo supone un revés electoral para el Centro Democrático. La debacle de apenas 1.638.672 de votos y poco más del 6 % de las papeletas representa una señal alarmante de que el grueso de la derecha colombiana ha comenzado a buscar referentes distintos a los que dominaron el escenario político desde comienzos de siglo.

El gran beneficiado de este desencanto ha sido Abelardo de la Espriella. El abogado defensor de los casos más mediáticos de Colombia y empresario de éxito logró canalizar buena parte del voto de oposición al Gobierno de Gustavo Petro, pero también capturó un segmento considerable de los electores que históricamente habían acompañado a Uribe y a sus candidatos. Lo hizo apelando al voto útil, pero también a un discurso radical de ruptura, confrontación y rechazo a las élites políticas tradicionales, incluso cuando muchos de sus planteamientos coinciden con postulados históricos de la derecha colombiana.

La paradoja es evidente. Mientras Valencia intentó presentarse como la heredera legítima del legado uribista, De la Espriella consiguió proyectarse como una alternativa nueva dentro de ese mismo espacio ideológico. En política, la percepción suele ser tan importante como la trayectoria, y buena parte del electorado pareció premiar el relato de renovación a través de un espectacular despliegue de redes sociales en torno al movimiento Defensores de la Patria.

El resultado golpea de lleno al núcleo duro del uribismo. El expresidente apostó gran parte de su capital político por Valencia, la ungida después del asesinato del precandidato Miguel Uribe Turbay el año pasado y sobre otros correligionarios del Centro Democrático. La acompañó en actos públicos, defendió su candidatura y pidió expresamente el respaldo de sus seguidores. Sin embargo, ese apoyo no fue suficiente para convertirla en una contendiente competitiva por el paso a la segunda vuelta, a pesar de que la aritmética podría favorecerla en el balotaje al poder capturar votos del centro gracias a su compañero de fórmula, el centrista Juan Daniel Oviedo, que no ha querido entrar en honduras para revelar si apoya a De la Espriella, quien emitió en plena precampaña homofóbicos en su contra.

Uribe pide el voto para De la Espriella

Valencia, forzada a pasar pantalla en su valoración de los resultados desde Bogotá, ha anunciado su respaldo a la candidatura de De la Espriella en el balotaje, una decisión que se esperaba en caso de que cualquiera de ambos ganara el tiquete de las derechas contra el izquierdista Iván Cepeda, porque “a pesar de los ataques, a pesar de las heridas, tenemos el corazón siempre dispuesto a servirle a Colombia”. “Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia, por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna, del Estado pequeño y austero”, reconoció la senadora.

Colombianos, hemos perdido. Asumo humildemente mis responsabilidades. Colombia ha descubierto a una gran líder, con toda la vigencia hacia el futuro, Paloma Valencia”, comunicó por su parte el jefe natural del Centro Democrático. “Ganó el doctor Abelardo De La Espriella. Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia, por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna, del Estado pequeño y austero”, indicó.

La escasa votación obtenida por la senadora caucana, la mitad de la que recibió en las primarias del centroderecha que catapultaron su candidatura, contrasta con el éxito de De la Espriella. Uribe sigue siendo una figura con enorme influencia en sectores de la derecha y mantiene una estructura partidista sólida en el Congreso, el segundo grupo parlamentario y probablemente la base de la que se apoye De la Espriella si logra imponerse en segunda vuelta. No obstante, la elección sugiere que su liderazgo ya no resulta suficiente para ordenar por sí solo a todo el espectro conservador.

 

Nuestra defensa es por la libertad y la constitución. Tenemos el corazón siempre dispuesto para servirle a Colombia y luchar por un país mejor. Felicito a @ABDELAESPRIELLA por su victoria y a título personal anuncio mi respaldo a su candidatura. No podemos permitir la continuidad… pic.twitter.com/Kf7u7y1wgR

— Paloma Valencia L (@PalomaValenciaL) June 1, 2026

La nueva derecha en Colombia

Lo que emerge es un fenómeno que algunos analistas ya denominan “posuribismo”. No se trata necesariamente de una ruptura con el legado político de Uribe, sino de una reinterpretación de ese legado bajo nuevas formas de comunicación, nuevos liderazgos y nuevas estrategias de movilización electoral.

En ese sentido, Abelardo de la Espriella representa una adaptación de tendencias que han ganado terreno en el resto de Occidente bajo el ala de Donald Trump, en particular del salvadoreño Nayib Bukele en la seguridad y del argentino Javier Milei en lo económico. Su estilo político incorpora elementos del liderazgo personalista, una intensa presencia en redes sociales, un lenguaje beligerante y una puesta en escena diseñada para captar atención constante.

Su campaña se desarrolló en gran medida en redes sociales y aprovechó recursos comunicativos que conectan con una ciudadanía cada vez más desencantada de los partidos convencionales.

 

Palabras del expresidente Álvaro Uribe. pic.twitter.com/zt3vDeGMCu

— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) May 31, 2026

Frente a ello, Paloma Valencia tuvo dificultades para desprenderse de la imagen de candidata del establecimiento político. Su campaña estuvo respaldada por dirigentes históricos, exfuncionarios y estructuras partidistas consolidadas. Aunque intentó combinar experiencia y renovación, el mensaje terminó compitiendo con una narrativa antisistema que parecía más atractiva para una parte significativa del electorado de derecha. @mundiario

Contenido Patrocinado