Lo que parecía ser el nacimiento de un nuevo volcán o la aparición de un géiser en Michoacán, en realidad, resultó ser un fenómeno geológico muy distinto, llamado pozo de lodo.
Tras la difusión de imágenes de una columna de vapor saliendo de la tierra en una granja ubicada en la comunidad michoacana de Ixtlán de los Hervores, los científicos explicaron cuál es su verdadero origen y por qué ocurrió este fenómeno.
Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) determinaron que se trata de pozos de lodo, los cuales se forman por la actividad hidrotermal en el subsuelo.
El hallazgo causó revuelo entre los habitantes y también se hizo viral el video en redes sociales. Además, llamó la atención por el olor a ‘huevo podrido’ y esa fue una de las razones por las que se consideró que se trataba de un géiser.

¿Qué es un pozo de lodo como el que apareció en Michoacán?
Un pozo de lodo es una manifestación hidrotermal superficial que ocurre cuando fluidos calientes, gases y agua del subsuelo suben por medio de fracturas geológicas y se mezclan con los sedimentos y minerales que hay en la superficie.
El resultado es un pozo de lodo caliente que emite vapor y burbujas de manera constante. De acuerdo con la doctora Ruth Esther Villanueva, investigadora del Instituto de Geofísica de la UNAM, las evidencias encontradas en El Salitre indican que el fenómeno está relacionado con la circulación de fluidos calientes en el subsuelo y no con actividad volcánica.
Durante una visita de campo realizada por el equipo de especialistas de la UNAM, la Universidad Michoacana, autoridades de Protección Civil y personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), se detectaron emisiones de vapor, agua caliente, gases y lodo que emergen a través de fracturas que hay en el terreno.
Los especialistas identificaron 11 pozos de lodo distribuidas en una vivienda y en terrenos cercanos. Algunas registraron temperaturas cercanas a los 86 grados Celsius y presentaron bajas concentraciones de gases como dióxido de carbono, amoniaco y sulfuro de hidrógeno.
¿Por qué no es un géiser o un volcán?
La primera impresión provocó que el fenómeno fuera confundido con un géiser; sin embargo, este funciona de manera diferente. Estos sistemas expulsan, cada cierto tiempo, chorros de agua caliente y vapor debido a la acumulación de agua y presión.
Mientras que los pozos de lodo observados en Michoacán muestran una liberación continua de fluidos y gases, sin las erupciones características de un géiser. Además, los investigadores no encontraron evidencia de magma saliendo a la superficie, por lo que también descartaron la formación de un nuevo volcán, como el Paricutín.
La formación de pozos de lodo en esa zona no es por casualidad. El Salitre está sobre la falla de Ixtlán, que es una estructura geológica donde se facilita el ascenso de fluidos calientes desde zonas profundas del subsuelo hacia la superficie.
Además, no es la primera ocasión que ocurren fenómenos de este tipo en la región, pero no todos habían sido documentados ni se habían viralizado como ocurrió ahora. Ixtlán de los Hervores es conocida desde hace más de un siglo por su actividad geotérmica.
De acuerdo con la UNAM, hay registros científicos desde 1906 de manifestaciones de similares entre Ixtlán y El Salitre. En la década de 1950 se perforaron pozos exploratorios que dieron origen al ‘Géiser de Ixtlán’, un atractivo turístico que mantuvo actividad intermitente durante décadas.
Más tarde, se realizaron estudios que identificaron temperaturas profundas de entre 125 y 225 grados Celsius, lo que confirma el potencial geotérmico.
¿Qué hacer si encuentro un pozo de lodo?
Aunque los investigadores no consideran que haya riesgo para la población o exista evidencia de una erupción volcánica, sí recomiendan mantener vigilancia en la zona y seguir las indicaciones de Protección Civil ante el surgimiento de estos pozos de lodo. Las principales medidas son:
- Vigilar el terreno ante la posible formación de grietas.
- No acercarse a orificios o zonas donde sale vapor.
- No caminar por suelos agrietados o húmedos.
- No introducir objetos en los pozos y mantener alejados a los niños.
- Avisar a las autoridades de Protección Civil en caso de un fenómeno similar.
El surgimiento de un pozo de lodo en Michoacán permitió a los científicos estudiar dicho fenómeno y comprender los posibles riesgos relacionados con la actividad geotérmica.