
WASHINGTON- A partir del primer día, los demócratas de la Cámara de Representantes planean “hacer que los delincuentes rindan cuentas”.
Esa es la promesa que ha hecho el líder demócrata en la cámara baja, Hakeem Jeffries, al adelantar una agenda ambiciosa de supervisión a la administración del presidente Donald Trump y legislación para abordar el alto costo de vida, si los demócratas arrebatan a los republicanos el control mayoritario en las elecciones de mitad de mandato.
Pero primero, los líderes demócratas tienen que asegurarse de que pueden mantener alineada a su propia bancada de gran amplitud, políticamente diversa, y a veces rebelde, algo que se puso a prueba la semana pasada. Dos demócratas que suelen ir por libre desafiaron al partido en una votación procedimental rutinaria, lo que enfureció a colegas y encendió una señal de alerta sobre posibles divisiones partidistas en el futuro.