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El Economista 10 Jun, 2026 09:33

Aunque sea por TV abierta, transmitir el Mundial 2026 podría costar hasta 23,250 pesos a restaurantes

A un día de que México vuelva a convertirse en sede de la Copa Mundial de Futbol, miles de restaurantes del país enfrentan una duda que va más allá de los menús especiales, las promociones o las pantallas gigantes: ¿realmente necesitan pagar para transmitir los partidos dentro de sus establecimientos, incluso cuando éstos sean emitidos por televisión abierta?

La pregunta parece sencilla, pero la respuesta no lo es. Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), reconoció que existe una importante confusión dentro del sector respecto a los derechos de transmisión de los partidos y las obligaciones que tendrían los establecimientos que buscan aprovechar el evento deportivo más importante del planeta.

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"La realidad es que todavía existen muchas dudas, incluso para nosotros", reconoció el dirigente empresarial.

Entre 4,900 y 23,000 pesos por transmitir

Después de más de ocho meses de negociaciones con la empresa que posee los derechos comerciales para la exhibición pública de los encuentros en México, CANIRAC logró un esquema preferencial para sus afiliados.

Los costos oficiales comunicados al organismo se dividen en tres categorías:

  • De 1 a 5 mesas: 4,650 pesos por todo el torneo.
  • De 6 a 20 mesas: 13,950 pesos.
  • Más de 20 mesas: 23,250 pesos.

Sin embargo, una investigación realizada por el equipo de Bistronomie encontró que las cotizaciones para algunos negocios pueden alcanzar hasta los 25,000 pesos dependiendo del número de pantallas, el tipo de establecimiento y las características del servicio contratado.

Para corroborarlo, este medio contactó directamente a la empresa encargada  de comercializar las licencias, Izzi Empresas, haciéndose pasar por un restaurante interesado en transmitir los encuentros. La respuesta fue clara: se requiere una cuenta especial para negocios y el precio varía según el número de pantallas que se pretenda habilitar para los clientes.

Con esa contratación, explicaron, el establecimiento puede transmitir legalmente los encuentros dentro de sus instalaciones.

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CaniracCortesía

La gran duda: ¿y si los partidos están en televisión abierta?

El punto que más incertidumbre genera entre restauranteros, cafeterías, fondas, bares y cantinas es otro.

Alarcón señaló que, en teoría, incluso los partidos transmitidos por televisión abierta podrían estar sujetos a restricciones cuando forman parte de una actividad comercial.

La razón es que el negocio estaría obteniendo un beneficio económico derivado de la exhibición de los encuentros.

"En teoría tampoco podrían transmitirse si existe lucro o un beneficio económico derivado de esa transmisión, pero pues es televisón abierta", explicó el dirigente.

Sin embargo, el propio presidente de CANIRAC admitió que el tema sigue generando interrogantes.

La lógica que inquieta a los empresarios es sencilla: si una señal está disponible gratuitamente para cualquier ciudadano, ¿por qué un restaurante tendría que pagar para proyectarla?

La respuesta se encuentra en el concepto de exhibición pública, una figura utilizada internacionalmente para distinguir entre el consumo privado de un contenido y su utilización dentro de un negocio que obtiene ingresos por atraer clientes mediante esa programación.

El problema es que la interpretación práctica de este criterio sigue sin quedar completamente clara para buena parte del sector gastronómico.

Restauranteros entre la inversión y la incertidumbre

Bistronomie consultó a 10 propietarios y operadores de restaurantes de distintos tamaños. La mayoría coincidió en algo: desconocían por completo las condiciones para transmitir los partidos.

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Restaurantes y Copa del MundoFreepik

Algunos aseguraron que históricamente contrataban paquetes empresariales con compañías de televisión de paga, mientras que otros simplemente utilizaban señales abiertas sin haber enfrentado problemas en eventos deportivos anteriores.

La situación se volvió más compleja debido a que durante meses circuló la percepción de que la plataforma ViX concentraría gran parte de las transmisiones, mientras que muchos empresarios no recibieron información directa sobre esquemas comerciales específicos para negocios, como ocurría anteriormente con servicios empresariales de televisión restringida.

El resultado es una mezcla de incertidumbre, desinformación y decisiones de inversión que deben tomarse en las próximas semanas.

Para un pequeño restaurante familiar, desembolsar entre 15,000 y 25,000 pesos representa un gasto adicional importante que debe justificarse con un aumento real en ventas de alimentos y bebidas.

Para grandes cadenas, grupos restauranteros o sports bars, la inversión parece más fácil de absorber, especialmente considerando que el Mundial suele convertirse en uno de los mayores detonadores de consumo para cerveza, botanas, tacos, hamburguesas, pizzas y platillos para compartir.

El IMPI aún no responde

Con el objetivo de aclarar el alcance legal de estas transmisiones, Bistronomie buscó desde el fin de semana la postura de Vidal Llerenas, director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Aunque el funcionario ya había emitido declaraciones públicas sobre el tema y algunas de sus consideraciones fueron retomadas por El Economista, hasta el momento no tenemos una respuesta que permita aclarar las dudas específicas planteadas por este medio.

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Mundial en casaFreepik

La falta de definiciones ha provocado que muchos empresarios sigan preguntándose si deben contratar una licencia especial, si basta con la señal abierta o si existe algún riesgo por transmitir los encuentros dentro de sus establecimientos.

Un Mundial que promete llenar mesas

Más allá de la discusión legal, la industria restaurantera sabe que el Mundial representa una oportunidad de negocio difícil de ignorar.

Cada partido genera consumo adicional, permanencias más largas en mesa y mayores ventas de bebidas y alimentos. En ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde además habrá actividad vinculada al torneo, la expectativa es que millones de turistas y aficionados busquen espacios para seguir los encuentros.

Por ahora, el balón aún no rueda, pero la duda ya está sobre la mesa: pagar o no pagar por transmitir los partidos.

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