Salamanca.- El silbatazo inicial de la Copa Mundial de la FIFA 2026 encendió las pantallas y las expectativas del sector de entretenimiento y gastronómico en Salamanca.
Durante este primer encuentro, donde la Selección Mexicana abrió el torneo, las principales avenidas de la ciudad registraron un movimiento inusual para un día entre semana, aunque el comportamiento en los establecimientos locales fue de contrastes.
En un recorrido realizado por la avenida Faja de Oro, una de las arterias gastronómicas más importantes del municipio, se pudo constatar que, si bien algunos establecimientos lucían con mesas vacías, la afluencia general superó las cifras de un jueves promedio.
Para algunos comercios, la estrategia de la reserva previa fue la clave para asegurar el flujo de comensales.
Esperan que en los próximos días haya más clientes. Foto: Sofia Ruiz
Carlos, encargado de uno de los restaurantes de la zona, compartió que el interés de la afición salmantina comenzó a manifestarse días atrás.
“Recibimos más gente de la que esperábamos para ser el primer partido. Desde la semana pasada la gente empezó a llamar para apartar su lugar; al final registramos cerca de 40 reservaciones para comer aquí mientras se proyectaba el juego”, explicó Carlos.
Ante la respuesta positiva, el establecimiento ya planea mantener la transmisión de varios encuentros del torneo, enfocándose principalmente en las fechas donde juegue el conjunto mexicano.
Sin embargo, los lineamientos de la FIFA para la retransmisión pública de los partidos en establecimientos comerciales, al exigir el pago de licencias especiales, representaron un costo que no todos los empresarios lograron amortizar de inmediato.
Mundial 2026 en Salamanca: Pagan licencia pero no llegó la afición que esperaban
En la misma Faja de Oro, una marisquería local que cumplió con el trámite no obtuvo el aforo proyectado para esta jornada inaugural. Uno de los empleados del lugar reconoció el reto financiero y logístico que esto implica.
“Se hizo el esfuerzo de pagar la licencia esperando que la gente buscara ver el partido, pero no llegaron tantos como creímos”, mencionó.
Con el torneo apenas comenzando, los restauranteros y baristas de Salamanca miden el terreno, confiando en que la fiebre mundialista tome fuerza y se convierta en el tanque de oxígeno económico esperado para esta mitad del año.