
POR: JACKIE CAMPBELL
La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN, 1989) es el tratado internacional más aprobado y ratificado a nivel mundial (a pesar de que EU no lo haya hecho) con 196 Estados parte. De él entendemos hoy que niñas, niños y adolescentes son reconocidos como sujetos de derechos, y que debemos promover para ellas y ellos una especie de escudo que les permita acceder al derecho a la educación, alimentación, descanso, juego, protección de su salud y a la recreación, sin importar dónde y cómo hayan nacido.
De ahí que el interés superior de la niñez debiera ser considerado una prioridad en la toma de decisiones siempre que se involucre a niñas, niños y adolescentes. Niñas y niños, cuando sean menores de doce años, y adolescentes, cuando estén entre los doce cumplidos a menos de dieciocho años de edad.
México ratificó la CDN en 1990, y como respuesta a los compromisos que ello daba, promulgó la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA) en 2014 y creó el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), para diseñar políticas públicas e implementar programas y acciones en beneficio de niñeces y adolescencias. Coahuila contaba con la Procuraduría de la Familia del DIF, pero armonizó su ley y comenzó a trabajar en 2017 como Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) en la protección de niñas y niños sobre todo de las tres principales ciudades del estado.