La cantidad de agua disponible por habitante cayó 16.5 por ciento en los últimos cinco años, al pasar de 363 litros diarios por persona en 2020 a 303 litros en 2025, mientras la ciudad continúa incorporando nuevos usuarios a la red de distribución de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS).
Indicadores técnicos del organismo muestran que, pese a la reducción en la disponibilidad de agua por habitante, el número de conexiones al sistema sigue creciendo.
Tan sólo entre enero y marzo de este año, la JMAS pasó de 510 mil 977 a 511 mil 771 conexiones de agua potable, mientras que las tomas con servicio medido aumentaron de 487 mil 531 a 489 mil 376.
Los mismos reportes muestran, además, una disminución en los volúmenes de agua producida respecto a años anteriores.
Durante febrero de 2026, la descentralizada produjo 13.3 millones de metros cúbicos (Mm3) de agua potable, alrededor de 1.24 millones menos que en febrero de 2020, cuando la producción superó los 14.5 Mm3.
La reducción se observa principalmente en el agua extraída del Bolsón del Hueco, principal fuente de abastecimiento de la ciudad. Mientras en febrero de 2020 se obtuvieron de esa zona 12.7 Mm3, para febrero de 2026 el volumen fue de 11.6 millones.
Volumen de extracción
En el caso de los pozos de Mesilla, Nuevo México, la extracción pasó de 1.79 a 1.69 Mm3 durante el mismo período.
Pese a ello, los niveles de producción continúan siendo elevados, pues solamente en marzo de este año la JMAS reportó una producción de 15 Mm3 de agua potable.
Sin embargo, los indicadores muestran una diferencia entre el volumen producido y el volumen medido.
En marzo se produjeron poco más de 15 millones de metros cúbicos, pero únicamente 6.3 millones fueron registrados mediante medición para efectos de facturación.
El director operativo de la JMAS, Manuel Herrera, señaló que el comportamiento está relacionado con una combinación de factores entre los que se encuentran una disminución en el consumo de agua en hogares, comercios e industrias, así como el incremento en el uso de agua tratada para el riego de parques, áreas verdes y algunos procesos industriales.
El funcionario agregó que las acciones de detección y reparación de fugas también han contribuido a reducir la extracción de agua de los pozos, incluso en un contexto de crecimiento urbano y aumento en el número de usuarios conectados a la red.
No obstante, los propios indicadores muestran que la producción de agua tratada se ha mantenido por debajo de los volúmenes de agua potable producidos por la ciudad, mientras que el número de fugas detectadas y reparadas no presenta una tendencia a la baja durante el período revisado.
Mientras en marzo de este año la JMAS produjo 15 millones 20 mil 116 metros cúbicos de agua potable, las plantas tratadoras de la ciudad recibieron nueve millones 955 mil 156 metros cúbicos de aguas residuales para su saneamiento, una diferencia superior a los cinco millones de metros cúbicos.
Agua residual
El volumen de agua residual que ingresó a las plantas de tratamiento representó apenas el 66.2 por ciento del agua producida durante ese mismo mes, lo que, en términos prácticos, indica que uno de cada tres litros extraídos del acuífero no regresó al sistema de saneamiento administrado por la descentralizada, según las cifras reportadas por el propio organismo.
El reporte de indicadores de gestión establece que en 11 de los 12 meses del año pasado se detectaron más fugas de las que se repararon.
Sólo en octubre se arreglaron más de las que se detectaron ese mes, probablemente porque atendieron rezagos acumulados, según el análisis.
El peor mes fue septiembre, cuando hubo tres mil 530 fugas detectadas contra dos mil 693 reparadas, una diferencia de 837.
En tanto, el documento muestra que el consumo doméstico medido no registró una reducción durante 2025, sino que subió.
Mientras en enero se facturaron 5.39 millones de metros cúbicos de agua para uso doméstico, en diciembre el volumen ascendió a 5.60 millones.
Meses de verano
Incluso durante los meses de verano el consumo superó los seis millones de metros cúbicos mensuales, al alcanzar 6.13 millones en agosto y 6.15 millones en octubre.
Herrera indicó, además, que una mayor extracción de agua del Bolsón del Hueco implica una reducción en la disponibilidad del recurso, por lo que las acciones encaminadas a disminuir el volumen bombeado buscan reducir la presión sobre las principales fuentes de abastecimiento de la ciudad.