McAllen— El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) está intensificando su lucha contra el gusano barrenador.
El martes, USDA anunció nuevos enfoques para combatir el gusano barrenador, incluido el uso de drones con inteligencia artificial para monitorear la vida silvestre y la incorporación de 40 proyectos de investigación que serían financiados a través de un programa de becas lanzado a principios de este año. Además, la agencia dijo que está en conversaciones para asociarse con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) para desplegar los drones controlados por inteligencia artificial.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, dijo que se darían a conocer más detalles, incluidas otras estrategias para erradicar el gusano barrenador, próximamente.
Otro método será la utilización de hongos que matan insectos, con lo que se pretende controlar la plaga de moscas.
“Esto va a llegar a un nivel completamente nuevo de asociación”, dijo Rollins durante una llamada con reporteros el lunes.
El USDA espera proporcionar más detalles sobre la posible asociación con el DHS más adelante esta semana, cuando Rollins planea visitar el sur de Texas. El DHS no respondió a las preguntas sobre los drones.
Hasta ahora, el gusano barrenador no ha sido detectado en la vida silvestre de Estados Unidos, aunque el USDA ha analizado casos sospechosos de varios estados, incluido Texas. Todos resultaron negativos para el gusano barrenador. En Texas, el gusano barrenador se encontró inicialmente en ganado y otros animales agrícolas.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es un tipo de mosca que ataca a los mamíferos. Su amenaza para la industria ganadera, valuada en miles de millones de dólares, ha alarmado a los rancheros y a otros en el sector agrícola.
Pero la vida silvestre representa un desafío más difícil en el rastreo y control del gusano barrenador.
Durante una infestación anterior de gusano barrenador en Texas, en las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo pasado, los venados cola blanca y los conejos fueron los huéspedes más comunes de la plaga.
Sin embargo, el panorama de la vida silvestre en Texas ha cambiado desde entonces, impulsado en parte por la industria de fauna silvestre en cautiverio, que incluye ranchos de caza de animales exóticos y la cría de venados en cautiverio.
Otro factor es el crecimiento de la población de cerdos salvajes, que tiende a crecer rápidamente porque carecen de un depredador natural. Entre 1982 y 2016, su población creció de 2,400,000 a aproximadamente 6,900,000, de los cuales se estima que 2,600,000 están en Texas, según Texas Parks & Wildlife.
Gran Desafío
El USDA también está financiando 40 nuevos proyectos para ayudar en la lucha contra el gusano barrenador a través de un programa de becas que lanzó en enero llamado el Gran Desafío, que invitó a agricultores e investigadores a solicitar apoyo financiero para sus proyectos.
La iniciativa otorgó 105 millones de dólares a los investigadores de los 40 proyectos para desarrollar sus propuestas. Esas soluciones se enmarcan en cuatro categorías: mejorar la producción de moscas estériles, desarrollar trampas novedosas, investigar y probar tratamientos para el gusano barrenador, o desarrollar otras herramientas para fortalecer la capacidad de respuesta.
Los científicos consideran que el uso de moscas estériles es el método más efectivo. Las moscas macho estériles son liberadas con el propósito de aparearse con moscas hembra para que produzcan huevos inviables que no pueden desarrollarse en las larvas que se alimentan de la carne de los mamíferos vivos.
Los proyectos premiados incluyen el desarrollo de moscas macho con impulsos sexuales hiperactivos y el mejoramiento o desarrollo de métodos para atraer y atrapar moscas.
Otros proponen usar un insecticida de riesgo mínimo para combatir el gusano barrenador en el ganado y la vida silvestre, detectar heridas mediante inteligencia artificial, usar drones para monitorear las moscas del gusano barrenador, usar hongos que matan insectos para controlar el gusano barrenador y usar perros para detectar y localizar el gusano barrenador.
“Estas son el tipo de innovaciones que nos ayudarán a mantenernos un paso adelante de esta plaga y proteger nuestro suministro de alimentos y nuestra economía, protegiendo el modo de vida de nuestros rancheros y contribuyendo a reconstruir nuestro hato ganadero para bajar los precios al consumidor en los anaqueles de los supermercados”, dijo Rollins en un comunicado de prensa el martes. “Sabemos que tenemos herramientas y métodos probados para derrotar esta plaga, pero debemos buscar métodos nuevos para lograr el éxito”.
Los 40 beneficiarios son en su mayoría universidades de todo el país, incluidas cinco en Texas: la Universidad Tecnológica de Texas, la Universidad de Texas A&M, la Universidad de Texas en Arlington, la Rama Médica de la Universidad de Texas en Galveston y la Universidad de Texas del Valle del Río Grande.
Otros beneficiarios incluyen empresas de biotecnología, la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne, el servicio de investigación agrícola del USDA y la Junta de Sanidad Animal de Minnesota.