El diseñador iraní Ahmad Eghtesad presentó Baobab Waterfall, un ambicioso proyecto conceptual para la costa de Madagascar inspirado en el emblemático árbol baobab, conocido por su resistencia y capacidad para almacenar agua y sostener la vida en condiciones extremas.
La gigantesca estructura flotante reproduce la forma del tronco y la copa protectora del árbol, convirtiéndose en un centro destinado a generar energía, impulsar el desarrollo social y promover la sostenibilidad.
La propuesta plantea un sistema continuo de enormes cascadas oceánicas que conducirían el agua del mar hacia turbinas subterráneas para producir electricidad renovable a gran escala.
Al mismo tiempo, el complejo funcionaría como un monumento arquitectónico rodeado de espacios verdes y caídas de agua, con el potencial de atraer ecoturismo y convertirse en un nuevo símbolo de la innovación sostenible en Madagascar.
La Baobab Waterfall, un proyecto conceptual para Madagascar, busca generar energía, impulsar el desarrollo social y promover la sostenibilidad. Foto: Ahmad Eghtesad.DESTINO ECOLÓGICO
El proyecto fue concebido inicialmente como un centro de rehabilitación donde los residentes participarían en programas de agricultura moderna dentro de invernaderos transparentes y podrían interactuar con un entorno marino protegido mediante una cúpula submarina con vistas a los arrecifes de coral.
“La instalación actúa como un centro para la vida, la generación de energía y el crecimiento social en medio del océano”, comentó el diseñador iraní Ahmad Eghtesad
Según la visión del diseñador, el complejo evolucionaría con el tiempo hasta convertirse en un eco-resort y un centro de energía verde autosuficiente.
Aquí puedes conocer más del proyecto.