Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum gira entre dos paradojas: su pasado de activista contra la represión militar en 1968 y su presente como Presidenta que ha fortalecido el poder del Ejército, considera The Guardian.
Y en Morena, el partido oficial, “existe claramente una división entre los tecnócratas (la gente de Sheinbaum) y los verdaderos creyentes, que se hacen llamar los puros (la gente de AMLO)”, dice el diario británico.
Sheinbaum, una paradoja moderna: The Guardian
Para The Guardian, Claudia Sheinbaum representa una paradoja moderna: una científica que gobierna con datos y PowerPoints, pero que descansa su poder en la estructura militar y en la innegable popularidad de un movimiento que, por ahora, parece inmune a las críticas sobre la violencia persistente en el País.
En un extenso reportaje el medio británico destaca que, con niveles de aprobación que rondan el 70 por ciento, Sheinbaum se ha consolidado como una de las figuras de izquierda más populares del mundo, diferenciándose de su predecesor AMLO por un estilo “meticuloso y obsesionado con los detalles”.
El perfil resalta que, a diferencia de Andrés Manuel López Obrador, quien surgió de la política partidista y el sistema, Sheinbaum se forjó en el activismo contra el Estado.
Sheinbaum se reunirá con Rey de España
El próximo 25 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum recibirá al Rey Felipe VI en Palacio Nacional. La mandataria federal consideró pertinente aprovechar la visita del monarca español al país para sostener una reunión bilateral antes de que este asista a un partido del Mundial de Futbol.
Esta reunión ocurrirá tras años de tensiones diplomáticas que iniciaron en 2019, cuando Andrés Manuel López Obrador solicitó disculpas por los abusos coloniales. La relación política se enfrió considerablemente e incluso provocó que Felipe VI no fuera invitado a la toma de posesión presidencial en octubre de 2024.
No obstante, en octubre de 2025 comenzaron las señales de acercamiento bilateral cuando el Ministro de Asuntos Exteriores español reconoció el sufrimiento indígena. Posteriormente, en marzo de este año, el propio rey admitió los abusos de la Conquista, un gesto interpretado por el gobierno mexicano como un avance.
Finalmente, Claudia Sheinbaum aclaró que el diálogo no significará una ruptura y que los intercambios económicos continuarán con normalidad. Durante las conversaciones institucionales en la capital, el gobierno de México insistirá prioritariamente en el reconocimiento de los pueblos originarios y sus culturas prehispánicas.
AAK