Ayer, muy temprano en la mañana recibí la llamada de una encuestadora, de la cual no recuerdo su nombre, para solicitarme la participación en la misma. Por supuesto que acepté por la relevancia que tiene la participación de los ciudadanos. La acumulación de los datos y la clasificación de estos, muestran el estado de cosas en un momento específico que auxilia al electorado a tomar decisiones. También se entera de quiénes son los interesados en participar, y el elector tiene tiempo para investigarlos y aprobar o reprobar sus participaciones. La encuesta fue un intento, infiero, pagado por quienes integran el panel de la encuesta, que deben definir su participación antes del próximo lunes cuando deben renunciar a sus puestos. De todos los que integran la muestra representativa, solamente se salva por su aún buen prestigio, Claudia Sheinbaum. Los demás tienen una muy dudosa reputación.
El primero en aparecer es Román Cota, presidente municipal de Tecate. Se preguntaba si se estaba de acuerdo con su gestión, si se le apoyaba como candidato al gobierno del estado o algún otro puesto federal. Sin embargo, ha estado teniendo una administración de malos puntos. El más delicado y que su resultado se fue contra las finanzas de los tecatenses, indudáblemente es el de Iberparking. A esta empresa la benefició con el pago de una especie de multa millonaria, cuando ella fue la que debió ser ajustada. Posteriormente, con una decisión visceral, decidió que el proyecto de los estacionómetros palas sara a ser propiedad del ayuntamiento, sin tener un equipo profesional que lo administrara de manera eficiente y honesta. Pero lo que nos molestó a los tecatenses fue la frialdad con la cual manejó la trágica desaparición, asesinato e inhumación clandestina, de tres jóvenes tecatenses menores de edad, sin que se declarara de manera vigorosa contra estos crímenes. La intranquilidad reina en la ciudad con muchos asesinados en los últimos días, dentro de los cuales hay un niño de cinco años. Él dice que hay tranquilidad.
La siguiente integrante de la muestra es Aracely Brown Figueredo, diputada federal de Morena por Tecate. Es acusada por los estados Unidos, en sus listas de sancionados y sin visa, por estar vinculada con la Mayisa. Sus cuentas en los bancos han sido bloqueadas, piden su extradición, pero tiene el apoyo de Morena. En ese mismo bloque sigue Marina del Pilar Ávila, gobernadora del estado, quien también tiene su visa bloqueada y su popularidad entre la población ha ido disminuyendo. El impacto negativo se increRamos menta con su relación como divorciada de Carlos Torres Torres y su hermano, quienes tienen negocios con el huachicoleo, según lo mencionan los medios nacionales y extranjeros. No ha logrado controlar la inseguridad y el crecimiento de los ajusticiamientos, las desapariciones, los feminicidios, el narcotráfico y otros delitos en crecimiento.
La última integrante del modelo a encuestar es María Teresa Méndez Vélez, diputada por el 6to distrito, cuya actividad mayor en el Congreso ha sido proclamar exhortos a los cuales no les hacen caso. Tiene dos deudas enormes con los ciudadanos tecatenses, por perdonar a Javier Ignacio Urbalejo Cinco y a César Moreno González de Castilla, expresidentes acusados de peculado y otros delitos. Quiere ser presidenta municipal, pero muy poco podríamos esperar de ella, si es capaz de traicionar por llegar al poder. Aunque hipócritamente nos quiera mucho. Vale.
*El autor es licenciado en Economía con Maestría en Asuntos Internacionales por la UABC.