El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, emitió un decreto que concede inmunidad al personal militar extranjero que participe en operaciones contra el crimen organizado dentro del territorio ecuatoriano, en el marco del conflicto armado interno declarado por su gobierno.
La disposición establece que los efectivos de países cooperantes que actúen junto a las Fuerzas Armadas de Ecuador en zonas afectadas por la violencia podrán acogerse a inmunidades previstas en acuerdos internacionales vigentes.
Desde 2024, el gobierno ecuatoriano mantiene la declaratoria de conflicto armado interno para enfrentar a organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico, una medida que ha permitido la participación permanente de militares en tareas de seguridad pública.
Noboa señaló que el nuevo decreto es resultado de gestiones realizadas durante su reciente visita a Estados Unidos, donde sostuvo reuniones con el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, y con el asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario afirmó que la cooperación internacional fortalecerá la capacidad operativa del país frente a los grupos criminales que operan en su territorio.
Tras el anuncio, las Fuerzas Armadas ecuatorianas informaron el despliegue de 13 mil militares en las provincias de Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos, consideradas entre las más afectadas por la violencia asociada al narcotráfico.
El jefe del Comando de Operaciones Aéreas y Espaciales, el general Mauro Bedoya, indicó que la colaboración extranjera estaría enfocada principalmente en labores de asesoramiento y apoyo tecnológico. Agregó que cualquier eventual despliegue de tropas extranjeras será comunicado oficialmente.
La estrategia de seguridad impulsada por Noboa ha recibido respaldo del gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump. Sin embargo, organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado la política de mano dura del gobierno ecuatoriano y denunciado presuntos abusos cometidos por fuerzas de seguridad durante los operativos.
Ecuador enfrenta una creciente crisis de violencia vinculada al narcotráfico. De acuerdo con estimaciones especializadas, alrededor del 70 por ciento de la cocaína producida en Colombia y Perú transita por territorio ecuatoriano. Esta situación ha contribuido a que el país registre una de las tasas de homicidio más altas de América Latina, con 51 asesinatos por cada 100 mil habitantes.