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El Diario 20 Jun, 2026 18:57

Juárez es taurino

"La verdad, la verdad, es que yo he nacido esta mañana", solía decir Juan Belmonte, el extraordinario matador de toros sevillano del siglo pasado. Todo un personaje de la Fiesta Brava. Belmonte publicó una autobiografía con la colaboración del escritor Manuel Chaves Nogales que se convirtió en un libro de culto, para muchos el más importante testimonial del mundo taurino, una auténtica joya de la historia, cultura, filosofía y, sobre todo, de la memoria humana.

Hay quienes no aceptan la síntesis, ni las ideas geniales que se resumen en una frase célebre, pero el dicho de Juan Belmonte merece un trato aparte, porque nos recuerda que el ser humano tiene un don y debe aferrarse a él con todas sus fuerzas, se trata de la capacidad de asombro.

Cada día es una nueva historia, es una oportunidad para comenzar de cero, como la canción de Marc Anthony "Volver a comenzar". ¿Quién no desea aprender algo nuevo, ver una obra de arte por primera vez, disfrutar un amanecer o un atardecer como si fuera el único? Todos atesoramos esos momentos, pero tarde o temprano los olvidamos entre el tedio de la redundante realidad. La monotonía de la repetición mecánica es el gran enemigo del asombro. La rutina es corrosiva para la creatividad, convierte el tiempo en un bucle infinito donde el ciclo nunca termina, donde todos los días son iguales, "same stuff, different day", dicen los gringos.

Pero nacer cada mañana, eso es vida, es la convicción de Juan Belmonte para resistirse a la naturaleza del tiempo, de negarse a morir cada día y, por el contrario, decidir vivir y hacerlo poniendo el alma en vilo. Salir al redondel a vivir, sí, un solo verbo sin más adjetivos: vivir. Y que cada día sea distinto bajo la premisa de Heráclito de que "nadie se baña en el mismo río" que lucha mano a mano en la arena de las verdades con la frase del Rey Salomón que decía "no hay nada nuevo bajo el sol".

Esta filosofía de la vida, de nacer cada día, no trata de acabar con la tradición o con la historia, es más bien una invitación a vivir la vida sin los paradigmas del momento, negarse a seguir la ruta que nos trazan y salirse de la banda de guerra tocando el tambor a su propio ritmo, abandonando las filas del estereotipo, para zanjar su propio camino y despertar cada mañana como si fuera un día único e irrepetible, de eso se trata esta enseñanza.

Eso, entre muchas otras cosas, nos regala la Fiesta Brava que, con su liturgia, mezcla las emociones con las profundas reflexiones de lo humano y lo profano, escenarios místicos que nacen entre los acordes de un paso doble que lleva por título "Sangre, Sol y Arena", con el maridaje de una muleta que se blande formando un farol mientras miles gritan “¡Olé!”.

Ese es el arte, es la fiesta, es lo humano y lo sagrado, son los toros. Nacer cada día, volver a maravillarse con un quite, una banderilla o una estocada fulminante ¡eso es vida! No se necesita más muestra de la belleza, de la estética que le da sentido a una faena y la sagrada muerte del toro bravo en un ritual milenario.

Desde hace siglos que se anuncia el fin de las corridas de toros, aquí en México y en Europa, los anti taurinos tienen toda la vida deseando que se acabe la Fiesta Brava mientras se comen un ribeye jugoso. Pero eso no sucederá jamás, mientras que un taurino tenga aliento la Fiesta vivirá. Fuera de la hipocresía o de la ignorancia, no hay razón para prohibir "la más culta de las fiestas", como la llamó Federico García Lorca.

Tan viva está que en México la Fiesta Brava, que según datos del libro "México es Taurino" de Don Antonio Rivera Rodríguez, en México hay 4 mil 686 festejos taurinos al año, hay 669 municipios con festejos taurinos, mil 137 localidades con actividad taurina, 7 millones de mexicanos asisten a los toros anualmente, 9 mil 398 millones 283 mil 210.00 pesos es el valor estimado de esta industria, 170 mil hectáreas en perfecto equilibrio ecológico destinadas al toro de lidia, 42% de las localidades con actividad taurina se encuentran en municipios con población indígena, 80% de los festejos taurinos se realizan en poblaciones de menos de 100 mil habitantes y 61% de los festejos se llevan a cabo en poblaciones menores de 25 mil habitantes.

Este libro, se presentará en Ciudad Juárez el lunes 29 de junio a las 7:00 p.m. en el Salón de Eventos Le Grand, en la Zona Pronaf, una oportunidad para conocer más sobre la tauromaquia y mantener la esperanza de que regresen las corridas de toros a Ciudad Juárez, porque Juárez es taurino. Que así sea.

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