México está recurriendo a los mercados globales de bonos para financiar la recompra de su deuda existente, ante la creciente presión de las agencias de calificación crediticia para controlar el déficit público.
El país está emitiendo nuevos bonos con vencimiento en 2037 y renegociando bonos con vencimiento en 2056, según un prospecto preliminar presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).
El precio inicial se sitúa en torno a los 220 puntos básicos por encima de los bonos del Tesoro para los bonos de 2037 y entre 220 y 225 para los de 2056, según fuentes familiarizadas con el asunto que solicitaron el anonimato.
México utilizará los fondos de la venta de deuda para recomprar bonos en dólares con vencimiento en 2027 y 2028, y bonos denominados en euros con vencimiento en 2029, indicaron las fuentes, que solicitaron el anonimato debido a la confidencialidad de la información.
Esta transacción se produce en un momento en que México enfrenta presión por parte de las principales agencias de calificación crediticia para reducir el déficit presupuestario o arriesgar su codiciada calificación de grado de inversión.
En mayo, S&P Global Ratings revisó su perspectiva sobre México a negativa, citando resultados fiscales persistentemente deficientes, crecientes niveles de deuda y un débil crecimiento económico.
Moody's Ratings se hizo eco de estas preocupaciones aproximadamente una semana después, al rebajar la calificación de México al nivel más bajo del grado de inversión, añadiendo que el continuo apoyo a la petrolera estatal Petróleos Mexicanos SA limita la capacidad del gobierno para controlar la deuda.
México fue el mayor emisor en los mercados emergentes el año pasado, vendiendo 41 mil millones de dólares en deuda, principalmente para apoyar a Pemex.
En enero, el país vendió 9 mil millones de dólares en bonos en dólares y otros 9 mil 500 millones en deuda denominada en euros.
Barclays, BNP Paribas, Deutsche Bank Securities, HSBC y MUFG gestionan la operación.