Comparar la pobreza entre México y Japón exige mirar más allá de una cifra. En México, la pobreza se mide por ingresos insuficientes y carencias sociales, como acceso a salud, educación, seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación. Por eso, en muchas zonas puede verse en colonias sin servicios completos, trabajo informal, viviendas precarias o familias que necesitan becas y apoyos públicos para sostener estudios, cuidados o ingresos.
En Japón, la pobreza suele tener otra cara. De acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, México reportó en 2024 una pobreza multidimensional de 29.6%, mientras que Japón registra una pobreza relativa de 15.4% con la última medición oficial disponible. No son cifras directamente comparables, porque cada país mide problemas distintos: México mide ingreso y derechos sociales; Japón mide qué tan lejos está una persona del ingreso medio nacional.
¿Por qué no se puede comparar directamente la pobreza de México con la pobreza de Japón?
En México, una persona está en pobreza multidimensional cuando tiene un ingreso insuficiente y, además, presenta al menos una carencia social. Esto puede incluir falta de acceso a servicios de salud, seguridad social, vivienda adecuada, educación o alimentación.
En Japón, la pobreza se mide principalmente como pobreza relativa. Esto significa que una persona puede ser considerada pobre si gana menos del 50% del ingreso medio del país, aunque viva en una casa formal, tenga electricidad, agua, transporte cercano y acceso a servicios públicos.
Por eso, el 29.6% de México y el 15.4% de Japón no significan lo mismo. Hablan de dos formas distintas de vulnerabilidad.
¿Qué muestra la pobreza multidimensional de México y por qué sigue siendo un reto?
En 2024, el INEGI reportó que 38.5 millones de personas en México estaban en situación de pobreza multidimensional. Esto equivale al 29.6% de la población.
La cifra bajó respecto a años anteriores. En 2018, la pobreza era de 41.9%, y en 2024 se ubicó en 29.6%. Esto muestra una reducción importante, pero no significa que el problema esté resuelto.
El propio dato oficial permite ver el tamaño del reto: 3 de cada 10 personas seguían sin tener garantizado al menos un derecho social y tampoco contaban con ingreso suficiente para cubrir una canasta de alimentos, bienes y servicios necesarios.
Además, 7 millones de personas estaban en pobreza extrema en 2024. En estos casos, las carencias son más profundas y el ingreso no alcanza ni siquiera para cubrir la canasta alimentaria.
En México, la cantidad de becas, pensiones y programas sociales permite dimensionar cuántas personas necesitan respaldo público para estudiar, complementar ingresos o sostener gastos básicos. | Foto: Especial¿Cómo se refleja la pobreza en México más allá de los ingresos?
En México, la pobreza puede verse en la vida diaria porque está relacionada con carencias materiales y sociales.
Puede aparecer en:
- Viviendas con materiales débiles
- Comunidades con servicios incompletos
- Personas sin seguridad social
- Familias sin acceso regular a salud
- Estudiantes que dependen de una beca para seguir en la escuela
También se refleja en el trabajo informal. Una persona puede tener empleo y seguir en condiciones vulnerables si no cuenta con prestaciones, seguridad social o ingresos suficientes.
Por eso, la pobreza en México no solo habla de cuánto gana una persona. También habla de qué derechos puede ejercer y cuáles siguen fuera de su alcance.
Becas y apoyos sociales, la forma en que México muestra sus carencias
La cantidad de becas, pensiones y programas sociales en México ayuda a dimensionar necesidades económicas y sociales que persisten en el país.
- El Gobierno federal cuenta con programas como:
- Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores
- Pensión Mujeres Bienestar
- Beca Universal de Educación Básica Rita Cetina
- Beca Benito Juárez para educación media superior
- Jóvenes Escribiendo el Futuro
- Pensión para Personas con Discapacidad
- Jóvenes Construyendo el Futuro
- Sembrando Vida
- Apoyos para madres trabajadoras
Estos programas atienden grupos con necesidades distintas: estudiantes, adultos mayores, personas con discapacidad, jóvenes sin empleo formal, población rural o familias con responsabilidades de cuidado.
Una red amplia de apoyos sociales muestra el tamaño de la población que necesita respaldo para estudiar, complementar ingresos o sostener condiciones básicas de bienestar. También refleja una estrategia del Estado para atender desigualdades históricas.
En México, una red amplia de apoyos sociales muestra el tamaño de la población que necesita respaldo para estudiar, complementar ingresos o sostener condiciones básicas de bienestar| Crédito: Presidencia¿Cómo se mide la pobreza en Japón?
Japón mide la pobreza relativa con base en el ingreso disponible equivalente. Una persona se considera en pobreza relativa si vive por debajo de la mitad del ingreso medio nacional. Es una medición enfocada en desigualdad económica, no en carencias sociales como ocurre en México.
En la medición oficial correspondiente a 2021, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón ubicó la pobreza relativa en 15.4%. La pobreza infantil fue de 11.5%, mientras que en hogares con niños y un solo adulto la tasa llegó a 44.5%.
La diferencia está en la forma en que cada país atiende la vulnerabilidad. En México, la cantidad de becas, pensiones y programas sociales permite dimensionar cuántas personas necesitan respaldo público para estudiar, complementar ingresos o sostener gastos básicos. En Japón, en cambio, la pobreza no se expresa tanto en una red amplia y visible de transferencias directas, sino en ingresos bajos frente al costo de vida, empleo no permanente, hogares monoparentales con mayor riesgo económico y adultos mayores que pueden vivir solos o con apoyos más focalizados.
- Entre los grupos más vulnerables en Japón están las personas adultas mayores que viven solas, madres solteras, niñas y niños en hogares de bajo ingreso, y trabajadores con empleos no permanentes.
¿Cómo se vive la vulnerabilidad económica en Japón si los servicios básicos suelen estar cubiertos?
En Japón, la pobreza suele expresarse de forma más silenciosa.
No siempre se ve como falta de techo, agua o electricidad. Muchas veces aparece como ingreso bajo, empleo temporal, dificultad para pagar renta, poca capacidad de ahorro, soledad o dependencia de redes de asistencia.
También pesa el envejecimiento. Datos oficiales de Japón muestran que en 2020 había 6.72 millones de hogares unipersonales de personas mayores de 65 años. Este dato ayuda a entender por qué la vulnerabilidad japonesa puede combinar bajos ingresos con aislamiento.
- Una persona puede vivir en una vivienda funcional, pero enfrentar problemas para cubrir gastos, alimentarse bien, mantener atención médica constante o sostener vínculos sociales.
En Japón la pobreza no se expresa tanto en una red masiva de transferencias visibles, sino en ingresos bajos, empleo no permanente, hogares unipersonales. | Foto: Especial¿Japón tiene becas y apoyos sociales como México?
Japón sí cuenta con apoyos sociales, asistencia pública, pensiones, seguro de salud, becas y programas educativos. Sin embargo, no opera con una red de becas, pensiones y transferencias directas tan visible como la de México, donde los programas sociales forman parte central de la política pública y alcanzan a estudiantes, adultos mayores, personas con discapacidad, mujeres, jóvenes, madres trabajadoras y población rural.
En México, la amplitud de becas y apoyos sociales permite dimensionar cuántas personas requieren respaldo público para estudiar, completar ingresos o sostener necesidades básicas. No significa que todos los beneficiarios vivan en pobreza, pero sí muestra el tamaño de las carencias económicas y sociales que el Estado busca atender.
En Japón, la vulnerabilidad se atiende más desde un sistema de seguridad social institucionalizado. Hay asistencia pública para hogares de bajos ingresos, pensiones, cobertura médica, apoyos educativos y programas dirigidos a grupos específicos. La diferencia es que esos apoyos suelen estar más integrados a servicios y seguros, no a una red nacional de transferencias con el mismo peso público y político que en México.
Japón atiende la vulnerabilidad con un sistema más institucionalizado de seguridad social, apoyos focalizados, pensiones, salud y asistencia pública, pero sin una red de transferencias tan visible como la mexicana. | Foto: Especial¿Cuál es la gran diferencia entre pobreza visible y pobreza silenciosa?
Mientras en México la pobreza se dimensiona por ingresos insuficientes, carencias sociales y la cantidad de personas que dependen de becas, pensiones y apoyos para sostener estudios o gastos básicos, en Japón la vulnerabilidad suele ser menos visible, pero aparece en hogares con servicios cubiertos, ingresos bajos, empleo inestable, adultos mayores solos y riesgo de aislamiento.
Ambos países enfrentan pobreza, pero no la misma pobreza. México todavía carga con carencias estructurales en amplios sectores de la población. Japón enfrenta una pobreza más silenciosa, asociada a desigualdad económica, envejecimiento y fragilidad social.