A 83 años de su creación, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), registra un proceso de transformación múltiple que incluye la ampliación de su infraestructura, la modernización tecnológica, el aumento de la derechohabiencia y la integración de un incipiente Sistema Universal de Salud (SUS).
Además, debe enfrentar el mayor de los desafíos: abatir el creciente costo de las enfermedades crónico degenerativas: obesidad, diabetes, hipertensión, dislipidemia y aterosclerosis, conocidas en conjunto, como el Mono Obeso.
Todo, sin poner en riesgo la solvencia financiera de la institución.
IMSS e IMSS-B, las bases
El IMSS tiene en registro a 22.7 millones de trabajadores asegurados, o mejor dicho, puestos de trabajo afiliados; y suma a un total de 80 millones de derechohabientes totales, incluyendo a los trabajadores más sus familiares beneficiados.
En los últimos ocho años la derechohabiencia se ha incrementado notablemente con la incorporación de trabajadores independientes, de plataformas digitales, del hogar y otros esquemas voluntarios.
El IMSS-Bienestar cubre a 53.2 millones de personas de la población que no tiene seguridad social.
Considerando a ambas instituciones, la cobertura es muy amplia y sobre ella, el gobierno federal avanza en la constitución del SUS que iniciará operaciones el próximo año 2027.
El Comité Financiero-Presupuestario, instalado en este mes de junio (2026) trabaja en la definición de las reglas precisas de compensación, tarifas y flujos financieros entre las instituciones del SUS.
Infraestructura y modernización
El IMSS identifica dos de sus más importantes retos: la ampliación de su infraestructura física y la renovación de su equipo. Ambas registran rezagos y obsolescencia de varias décadas.
En el sexenio pasado y el actual se han hecho importantes inversiones para aumentar el número de camas y hospitales y la modernización de equipo médico.
En días pasados, el director general del organismo, Zoé Robledo, presentó el mayor programa de modernización tecnológica en equipo médico del instituto con la adquisición e instalación de 42 nuevos tomógrafos de ultra alta gama.
Compra histórica
Es una adquisición histórica; la compra más grande de equipo médico en la historia del IMSS: incluye 42 tomógrafos (41 de ellos de 256 cortes, modelo Revolution Apex Elite de GE), además de otros equipos como mastógrafos, resonancias magnéticas y angiógrafos.
La novedad en el esquema de compra es que se adquirieron directamente a fabricantes gracias a las reformas en la Ley de Adquisiciones, eliminando intermediarios.
Robledo enfatiza que esta modernización lleva tecnología del siglo XXI a hospitales de hace décadas y sustituye equipos que ya habían cumplido su vida útil, como parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento del sistema de salud.
Suficiencia financiera; disciplina bancaria
¿En qué condición financiera está enfrentando el IMSS todos los retos que tiene?
El director general del IMSS ha insistido repetidamente que el Instituto tiene finanzas sanas, con reservas históricas en crecimiento y suficiencia financiera garantizada.
¿Con qué cifras lo sustenta? Las reservas técnicas del IMSS pasaron de aproximadamente 200 mil millones de pesos en 2019 a 700 mil millones de pesos en este año 2026.
Esto representa el nivel más alto en la historia del instituto.
Del 2018 a la fecha, la suficiencia financiera del organismo, pasó de 8 a más de 15 años.
El IMSS, asegura el funcionario, se comporta con la disciplina financiera de una afore o un banco; cuenta con una Unidad de Riesgos Financieros y asesores externos y analiza riesgos financieros de la salud.
Mono obeso
Entre estos, identifica como el más preocupante el conjunto de enfermedades crónico degenerativas, que tienen un costo para la institución que ronda los 70 mil millones de pesos al año.
Zoé Robledo está claro de que es muy importante avanzar desde la perspectiva preventiva para reducir el elevado riesgo que representan este tipo de enfermedades y subraya los esfuerzos que están realizando para poner el acento en la prevención.
Las acciones en el IMSS se encaminan hacia la constitución del Sistema Universal de Salud para mejorar la prevención y el diagnóstico temprano y reducir complicaciones y, con ello, los costos a largo plazo.
La estrategia del IMSS se basa en mantener reservas financieras sólidas del IMSS; las reformas en el sistema de compras, para la eliminación de intermediarios y lograr ahorros; inversión sostenida; y aumentar la construcción, modernizar la infraestructura existente y enfoque en la prevención para reducir la demanda futura.
La estrategia está definida, el plan ya está en marcha y, presumiblemente, avanza con una base financiera sólida.
Tal vez el mayor reto, sujeto a imponderables, es el aumento de enfermedades, de la opulencia o de la abundancia, como se les llama metafóricamente a las enfermedades crónico degenerativas, que son las de mayor y creciente costo. Al tiempo.