Uruguay no solo llega al partido más importante de su Mundial con la obligación de ganar para depender de sí misma. La selección de Marcelo Bielsa también lo hace envuelta en una importante polémica interna que, según desvelan varios medios uruguayos, ha sacudido el vestuario de la Celeste a pocas horas de enfrentarse a España.
La información apunta a que cuatro de los pesos pesados del equipo, Federico Valverde, Rodrigo Bentancur, Manuel Ugarte y Sergio Rochet, trasladaron directamente al seleccionador argentino su desacuerdo con algunos aspectos de la preparación del encuentro. Las diferencias no solo afectarían a la elevada intensidad de los entrenamientos, sino también al planteamiento táctico previsto para medirse a la selección de Luis de la Fuente.
Los futbolistas, siempre según estas informaciones, consideran que el partido exigiría un enfoque más conservador, con un bloque defensivo bajo y salidas rápidas al contragolpe para aprovechar los espacios que pueda dejar España. Bielsa, sin embargo, se habría mantenido fiel a su filosofía y defendería un planteamiento valiente, intentando jugar de igual a igual frente a una de las selecciones más fuertes del campeonato.
La discrepancia obligó al técnico argentino a reunir a toda la plantilla en una charla que se prolongó durante cerca de una hora. En ella, Bielsa habría recordado episodios anteriores de tensión vividos durante su etapa al frente de Uruguay, especialmente las críticas públicas que recibió de Luis Suárez tras quedar fuera de la selección, insistiendo además en que no está dispuesto a modificar su forma de entender el fútbol pese al delicado momento deportivo.
La situación llega, además, en el peor momento posible. Uruguay comenzó el Mundial empatando ante Arabia Saudí (1-1) y volvió a dejar escapar puntos frente a Cabo Verde (2-2), resultados que han dejado a la selección charrúa contra las cuerdas.
Ahora solo una victoria frente a España le garantiza el pase a los dieciseisavos de final, mientras que cualquier otro resultado podría dejarla fuera del torneo dependiendo de lo que ocurra en el otro partido del grupo.
Hasta el momento, Bielsa había logrado mantener al margen del foco cualquier debate interno, pese a las críticas que ya había recibido durante los últimos meses por su forma de gestionar el vestuario.
Sin embargo, la aparición de este nuevo episodio vuelve a poner el foco sobre la relación entre el seleccionador y algunos de los jugadores más importantes de la plantilla justo antes de un encuentro decisivo.
El desenlace del partido frente a España marcará mucho más que la clasificación de Uruguay. También puede determinar si esta polémica queda como una simple discusión propia de un vestuario que se jugaba la vida o si, por el contrario, termina convirtiéndose en uno de los capítulos más delicados de la etapa de Marcelo Bielsa al frente de la Celeste. @mundiario