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Radar Inteligente
Vanguardia 28 Jun, 2026 14:15

Cómo mantener tu dieta desinflamatoria: más allá del plato

¿Alguna vez te has preguntado cómo saber si realmente estás desinflamándote con tu alimentación? No basta con comer más verduras o evitar los ultraprocesados: lo que no se mide, no se puede mejorar. Y aunque la ciencia sobre dietas antiinflamatorias avanza a pasos agigantados, aún hay poca información sobre cómo monitorear con precisión los efectos de lo que comemos sobre nuestros niveles de inflamación.

Hoy te comparto una guía clara, basada en la evidencia, sobre cómo rastrear una dieta desinflamatoria con herramientas prácticas, marcadores biológicos clave y estrategias que puedes aplicar desde hoy.

¿QUÉ NOS DICE LA CIENCIA SOBRE LA DIETA DESINFLAMATORIA?

Sabemos que la inflamación crónica es la raíz silenciosa detrás de muchas enfermedades modernas: desde problemas digestivos hasta trastornos neurológicos y metabólicos. La buena noticia es que ciertos hábitos alimenticios pueden modular esa inflamación... pero ¿cuáles son y cómo los medimos?

1. Dieta alta en fibra y carbohidratos accesibles a la microbiota (MACs): Una dieta rica en fibra, especialmente del tipo que alimenta a nuestras bacterias intestinales buenas, ha demostrado mejorar la diversidad del microbioma, aumentar la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el butirato, y reducir la inflamación cerebral y sistémica.

¿Qué puedes monitorear?

* Diversidad de la microbiota intestinal (si tienes acceso a pruebas de microbioma).

* Síntomas digestivos (hinchazón, tránsito intestinal, gases).

* Energía mental y claridad cognitiva.

2. Suplementación con EPA e hidroxitirosol: El ácido eicosapentaenoico (EPA), un tipo de omega-3, y el hidroxitirosol (antioxidante presente en el aceite de oliva) han mostrado reducir marcadores inflamatorios hepáticos y aumentar la producción de resolvinas, compuestos que “apagan” la inflamación.

¿Qué puedes monitorear?

* Estado de ánimo y concentración.

* Perfil lipídico (colesterol, triglicéridos).

* Marcadores hepáticos, si tienes acceso a análisis clínicos.

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