París. Mientras Francia sufría esta semana una de las peores olas de calor jamás registradas, los habitantes de las ciudades se apresuraron a buscar cualquier refugio posible, y muchos se alojaron en hoteles para disfrutar del aire acondicionado y del acceso a las albercas.
Las temperaturas en París alcanzaron el miércoles un récord para el mes de junio de 40.9 grados Celsius, un día después de que Francia registró su día más caluroso desde que se tienen registros, hace casi 80 años.
Sin embargo, pocos departamentos particulares del país disponen de aire acondicionado, sobre todo en la capital, donde la densidad de población es muy alta. Aproximadamente tres cuartas partes de los tejados de París están cubiertos con láminas de zinc, un material que absorbe y conduce el calor.
Esto ha provocado una avalancha de reservas en los hoteles, tanto en las ciudades como en las afueras.
Los hoteles con aire acondicionado de la histórica ciudad de Tours, en el oeste de Francia, estaban casi completos a principios de esta semana, explicó la residente Véronique Savoye, quien dijo que “no podía pensar con claridad” debido al calor que hacía en su propia casa y se alojó en un hotel local para una estancia de cuatro noches hasta el viernes aunque podría prolongar su estancia.
“Se trata de estar más cómoda y, sobre todo, de poder dormir”, afirmó.
Matthieu Evrard, director general del grupo hotelero Les Hôtels (tres) Particuliers, afirmó que se había visto desbordado por las solicitudes.
“Es un fenómeno bastante extraordinario. Cada día, entre cinco y diez personas se ponen en contacto conmigo personalmente a través de diversos contactos para conseguir habitaciones en nuestros hoteles”, explicó.
Europa, sufre
Desde Escandinavia hasta los Alpes, los europeos sufrían un tiempo sofocantes el fin de semana, mientras una ola de calor relacionada con decenas de muertes se extendía hacia el este, con temperaturas récord que superaron los 40 grados Celsius en algunos lugares.
El Instituto Meteorológico Danés registró el sábado una temperatura de 37 grados Celsius al norte de la ciudad de Aarhus, la más alta registrada desde que se iniciaron las mediciones en 1874.
El Ministerio de Salud italiano emitió una alerta roja por la ola de calor en 18 ciudades, entre ellas Milán, Roma, Turín, Venecia, Génova, Florencia y Bolonia, para el sábado y el domingo, con temperaturas que se prevé que alcancen los 39 grados Celsius.
La Organización Mundial de la Salud informó que desde el 21 de junio se registraron más de 1,300 muertes adicionales en Europa atribuibles a la ola de calor, que ayer domingo dejó récord de máximas en Alemania, Polonia y Chequia.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó en una publicación en X que “en este momento, 150 millones de personas viven bajo un calor extremo y cientos han fallecido”.