HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 01 Jul, 2026 04:40

Cepeda estrena la oposición con un órdago de “desobediencia civil” a De la Espriella

Apenas nueve días después de perder las elecciones presidenciales, el izquierdista Iván Cepeda ha decidido marcar el tono de la legislatura que está a punto de comenzar. El senador del Pacto Histórico ha estrenado su liderazgo como jefe de la oposición con una advertencia inédita en la política colombiana, que encabezará una campaña de “desobediencia civil pacífica” si el abogado penalista Abelardo de la Espriella no atiende una batería de exigencias antes de asumir la Presidencia el próximo 7 de agosto.

La declaración supone mucho más que una respuesta al resultado electoral. Llega en un contexto de creciente movilización de sectores de la izquierda, alimentado durante los últimos días por el debate generado tras la difusión de un vídeo de Viviana Marín, dirigente de las Juventudes Comunistas de Bogotá, en el que defendía la necesidad de hacer “inviable” el futuro Gobierno mediante, ha dicho, la movilización social. El anuncio de Cepeda convierte ese malestar en una estrategia política explícita y sitúa la confrontación institucional en el centro del escenario antes incluso de que se produzca el traspaso de poderes.

El senador fundamentó su posición en cuatro exigencias que considera imprescindibles para reconocer la legitimidad del futuro Ejecutivo. La principal afecta a la situación personal de De la Espriella, a quien reclama que renuncie a la ciudadanía estadounidense obtenida en 2023 y que aclare públicamente si ha mantenido vínculos con agencias de seguridad de Estados Unidos.

A ello suma otras tres condiciones: el compromiso de respetar plenamente la “soberanía nacional” y la independencia judicial colombiana, la renuncia a cualquier iniciativa dirigida contra el presidente en funciones Gustavo Petro —incluida una eventual solicitud de extradición— y el cese de cualquier actuación que, según denuncia, implique la “persecución política” de dirigentes de la oposición mediante la colaboración con el Departamento de Justicia estadounidense.

Cepeda fue más allá al advertir que, si esas condiciones no se cumplen, llamará a sus seguidores a “desconocer pacíficamente cualquier orden” del presidente electo por considerar que su autoridad estaría viciada de ilegalidad.

 

#EnDesarrollo El senador electo y excandidato presidencial Iván Cepeda anunció que no reconocerá el gobierno de Abelardo De La Espriella si no se cumplen una serie de condiciones.

Entre ellas, que el mandatario renuncie a la nacionalidad estadounidense, aclare posibles vínculos… pic.twitter.com/0NEC9qOq3K

— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) June 30, 2026

Un mensaje dirigido también a la izquierda

La ofensiva del dirigente de izquierdas gira principalmente alrededor de un argumento jurídico que ya había aparecido durante la campaña electoral. Según Cepeda, la naturalización estadounidense de De la Espriella implica un juramento de fidelidad que podría generar un conflicto de lealtades en caso de colisión entre los intereses constitucionales de Colombia y los de EE UU.

El movimiento de Cepeda tiene igualmente una lectura interna. Tras la derrota electoral, algunos sectores del petrismo cuestionaron la rapidez con la que el senador reconoció el triunfo de De la Espriella, mientras el presidente Petro mantenía un discurso mucho más crítico con el proceso electoral, que puso en duda hasta que el escrutinio reveló que no existían incompatibilidades de peso con el preconteo anunciado el domingo de elecciones.

Diversos analistas interpretan ahora este giro como una forma de recuperar la iniciativa política dentro del Pacto Histórico y reforzar la cohesión de una izquierda que afronta el reto de reorganizarse desde la oposición. En esa línea, la estrategia busca hacer calar la imagen de De la Espriella como un dirigente excesivamente próximo a Washington y reactivar un discurso antiimperialista que tradicionalmente ha movilizado a parte del electorado progresista.

Mientras tanto, el episodio protagonizado por Marín continúa alimentando la polémica. Tras la difusión de sus declaraciones, dirigentes del uribismo amplificaron el vídeo en redes sociales, mientras las Juventudes Comunistas denunciaron amenazas contra su jefa política.

Un desafío inédito para la institucionalidad colombiana

Durante más de siete décadas, Colombia ha preservado una tradición de alternancia democrática sin rupturas institucionales, incluso en medio de graves episodios de violencia política y conflicto armado.

Por ello, el anuncio de Cepeda representa un hecho de especial trascendencia simbólica. Aunque la llamada a la desobediencia civil sigue siendo, por ahora, una declaración de intenciones condicionada a la actuación del presidente electo, introduce en el debate público un lenguaje hasta hace poco ajeno a la alta política colombiana.

Con menos de un mes para la investidura presidencial, la incógnita ya no es únicamente cómo responderá De la Espriella a las exigencias planteadas por la oposición. También está por ver si el Pacto Histórico conseguirá mantener una posición unitaria entre quienes apuestan por la confrontación institucional desde el Congreso y quienes reclaman trasladar esa resistencia a las calles. El pulso político del nuevo mandato ha comenzado incluso antes de que el nuevo presidente jure el cargo. @mundiario

Contenido Patrocinado