La ayuda humanitaria enviada a Venezuela tras los devastadores terremotos se encuentra en el centro de la polémica, ya que el alcalde de la Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, reveló que puso rastreadores entre los cargamentos destinados a La Guaira, de los cuales uno apareció en Maturín, estado Monagas, una ciudad ubicada lejos del principal foco de la emergencia.
Mizrachi explicó a través de redes sociales que colocó dispositivos AirTag entre los insumos enviados desde Panamá para verificar que las donaciones llegaran a las comunidades afectadas.
Y aunque varios rastreadores estaban en La Guaira, pero uno aparecía en Maturín, que se encuentra a más de 500 kilómetros de distancia.
Mientras tanto, este domingo el balance oficial se elevó a tres mil 342 muertos y más de 16 mil 700 heridos por los terremotos que golpearon el norte del país, con La Guaira como una de las zonas más afectadas.
68 pallets, 17 Toneladas de apoyo con amor de Panama a Venezuela ?? Gracias @CopaAirlines pic.twitter.com/I85XRs20ml
— Mayer Mizrachi (@Mayer) July 5, 2026
Vigilancia necesaria
Mizrachi explicó que la decisión de usar rastreadores buscaba dar transparencia a quienes participaron en la recolección de ayuda.
“Lo mínimo que yo podía hacer era garantizar a todos ustedes, con un poquito de tecnología, que efectivamente sus donaciones han llegado a Venezuela”, explicó el alcalde.
El funcionario destacó la participación de voluntarios panameños y venezolanos durante la recolección, clasificación y embalaje de los insumos.
En sus declaraciones, habló de una movilización ciudadana que reunió a personas de distintos sectores para apoyar a las comunidades afectadas por el desastre.
La Alcaldía de Panamá había informado previamente que el envío de ayuda incorporaba dispositivos de localización como mecanismo para monitorear el traslado y destino de la carga.
Hasta ese momento se habían movilizado al menos 40 toneladas de ayuda humanitaria en distintos vuelos, con nuevos despachos en planificación.
El rastro innegable
La alarma surgió cuando uno de los dispositivos dejó de aparecer en La Guaira.
Panamá América reportó que Mizrachi dijo que había “cuatro AirTags” ubicados en La Guaira y uno que no estaba allí, sino en Maturín, capital del estado Monagas.
El alcalde señaló que no pretendía interpretar de forma apresurada lo ocurrido y que buscaba primero una explicación lógica.
— Mayer Mizrachi (@Mayer) July 5, 2026
Si bien es cierto que la ubicación de un AirTag no prueba por sí sola un delito ni confirma un desvío deliberado, sí hace cuestionar ¿por qué una parte del cargamento destinado a la zona afectada apareció en otro estado?
¿Por qué se usaron los AirTags?
Los AirTags son pequeños dispositivos de rastreo fabricados por Apple, funcionan principalmente mediante tecnología Bluetooth y la red de dispositivos Apple cercanos para reportar una ubicación aproximada.
Suelen usarse para localizar llaves, maletas, mochilas o equipaje.
En este caso, Mizrachi dijo que los colocó dentro de diferentes insumos, como cajas de pañales, botellas de agua y detergentes, distribuidos en distintos palets y vuelos, para poder responder a los donantes dónde estaba la carga y si ya había llegado.
La medida convirtió una herramienta de uso cotidiano en un mecanismo de fiscalización ciudadana para una operación humanitaria internacional.
La Guaira, epicentro de la urgencia
La Guaira se mantiene como una de las zonas más golpeadas por los sismos, llos terremotos dejaron miles de personas sin vivienda, especialmente en la franja costera al norte de Caracas, y once días después del desastre muchas familias todavía intentaban recuperar cuerpos entre los escombros.
Según el balance oficial, por lo menos 17 mil 345 personas perdieron sus viviendas y las autoridades reportaron 856 edificios dañados, de los cuales 190 colapsaron completamente.
También se habían habilitado campamentos temporales para damnificados y distribuido miles de toneladas de alimentos.
Más ayuda en camino
A pesar de la alerta por el rastreador en Maturín, Mizrachi afirmó que los envíos continuarán; de hecho, la noche del sábado salió otro avión con 16 toneladas de ayuda humanitaria distribuidas en 68 palets, como parte de los vuelos organizados desde Panamá hacia Venezuela.
El operativo cuenta con apoyo del Gobierno panameño, empresas privadas y voluntarios, y el objetivo es mantener el flujo de asistencia hacia las zonas afectadas por los terremotos.