Los aficionados de Brasil y México se despertaron el lunes con la amarga sensación de haber sido eliminados del Mundial de la FIFA.
Es probable que dos de las mayores cerveceras del mundo —Anheuser-Busch InBev SA y Heineken NV— también lo resientan.
Los analistas de Morgan Stanley, encabezados por Sarah Simon, señalaron que existe el riesgo de que las ventas del tercer trimestre en Latinoamérica no alcancen las expectativas después de que 'A Seleção’ y El Tri quedaran eliminados del torneo el domingo 5 de julio y, de paso, acabaran con las esperanzas de un auge en el consumo de cerveza que habría acompañado una clasificación a la final del 19 de julio.
“Creemos que el aumento del volumen de cerveza se concentra en los partidos de las fases más avanzadas del torneo”, escribieron los analistas en una nota dirigida a sus clientes.
Morgan Stanley señaló que AB InBev, fabricante de Corona y Skol, es la empresa “más expuesta” debido a sus ventas en México y Brasil, mientras que Heineken también mantiene una exposición “significativa”.
Las acciones de ambas compañías se desplomaron el lunes. AB InBev cerró con una caída de más del 4% en Bruselas y Heineken retrocedió un 1,4% en Ámsterdam.
Por su parte, Constellation Brands Inc. —distribuidora de Corona y Modelo en Estados Unidos.— caía un 5,9% en Nueva York, mientras que Boston Beer Co. y Molson Coors Beverage Co. también registraron descensos. Ambev SA, filial brasileña de AB InBev, retrocedía un 3,5% en São Paulo.
Derrota de Brasil en el Mundial ‘enfría’ venta de cervezas
Brasil quedó eliminado del torneo a manos de Noruega tras un doblete de Erling Haaland. Es la primera vez que el país no alcanza los cuartos de final de un Mundial desde 1990, cuando fue derrotado por una Argentina liderada por Diego Maradona. Por su parte, México cayó ante Inglaterra en un emocionante partido con cinco goles disputado en el Estadio Azteca de Ciudad de México.
Para Simon y el resto de los analistas de Morgan Stanley, es probable que la temprana eliminación de Brasil tenga un impacto mayor que la de México, dado el tamaño de su mercado cervecero y las mayores expectativas con las que llegaba al Mundial.
“Consideramos que este impacto negativo se traduce principalmente en la ausencia de un crecimiento adicional que se habría producido si cualquiera de los dos equipos hubiera avanzado más en la competencia”, escribieron.